El incendio que arrasó un edificio de viviendas sociales de 24 pisos en Londres, la noche del martes al miércoles, causó al menos 6 muertos, 74 heridos –veinte de ellos en estado crítico– y numerosos desaparecidos.
Esto es lo que se sabe del siniestro, en momentos en que crece la polémica sobre la gestión del edificio.
Los bomberos reciben la alerta a las 23h54 GMT del martes de un incendio en una torre de viviendas en el barrio de Kensington, al oeste de Londres, y llegan al lugar seis minutos después.

Más de 40 camiones y 200 bomberos fueron movilizados para apagar las llamas, que se propagaron muy rápidamente y que arrasaron el inmueble desde el segundo hasta el último piso.
Los bomberos llegaron "hasta el piso 20" y "consiguieron evacuar a muchos residentes" declaró Dany Cotton, jefa de los bomberos de Londres.
"En 29 años de carrera en los bomberos, nunca había visto nada de semejante magnitud" dijo la responsable, y precisó que no se conocen aún las causas del incendio.
Una veintena de ambulancias fueron enviadas para llevar a los heridos hacia seis hospitales londinenses. Se estableció un cordón de seguridad en torno a la torre, y se evacuaron unos 30 apartamentos vecinos. Una autopista cercana fue cortada.
Los equipos especializados de los bomberos han excluido el riesgo de que se derrumbe la torre. La policía londinense anunció que el incendio causó al menos 6 muertos y 74 heridos.
"El balance puede agravarse durante la operación de búsqueda, que se anuncia compleja" y podría durar varios días, declaró Stuart Cundy, comandante en la Metropolitan Police. "Hay muchas personas desaparecidas", afirmó por su lado el alcalde de Londres, Sadiq Khan.
Las asociaciones locales Rugby Portobello Trust y Harrow Centre, así como algunas iglesias, se movilizaron para albergar a los siniestrados, mientras que los clubes de fútbol profesional de Fulham y Queens Park Rangers también propusieron apoyo material y financiero.
