Todas las personas que quieran trabajar en carros de comida o food trucks, deberán realizar un curso de manipulación de comida y obtener los certificados y permisos necesarios por parte del Ministerio de Salud.
El manipulador de los alimentos deberá vestir ropa adecuada: un delantal y un gorro que le cubra el cabello.
Así lo dispone el anteproyecto de ley 146, que pretende regular los carros de comida en Panamá, iniciativa legislativa presentada por Norma Montenegro, suplente de Roberto Ayala, diputado por La Chorrera.
La propuesta, que reposa en la Comisión de Comercio de la Asamblea Nacional, establece además que todo carro de comida debe tener mínimo los siguientes requisitos:
Cuando se trate de vehículos movilizados por humanos, estos deberán ser construidos en material sólido, resistente, y con superficies de fácil limpieza y en buen estado, añade la iniciativa de ley.
Además, será el Ministerio de Salud la entidad encargada de emitir los permisos de salubridad.
En la exposición de motivos del anteproyecto de ley, la diputada asegura que este tipo de negocios no cuenta con la regulación necesaria, lo que provoca desconocimiento y la carencia de registro de la cantidad exacta de este tipo de puestos, "que por lo general se encuentran operando sin los permisos competentes".
Pone como ejemplo el caso de Estados Unidos, donde este tipo de negocio necesita para operar, como mínimo, dos permisos.
El retail license y la food movile dispenser, que se renuevan cada dos años. "Se pagan 9.75% de impuestos de las ventas anuales y finalmente el mantenimiento es de aproximadamente $4 mil al año", añade.
