El tribunal de la primera sección penal de Nápoles, presidido por el juez Roberto Pellechia, ha condenado a Valter Lavítola a otros 11 meses de prisión por corrupción internacional al haber intentado desviar hasta 22 millones de dólares en coimas de la construcción frustrada del hospital pediátrico de Veraguas.
Fuentes judiciales de absoluta solvencia han confirmado a La Prensa que los jueces han validado el acuerdo al que llegaron el fiscal Vincenzo Piscitelli y la defensa legal del único imputado, lo que se traduce en la práctica en una condena en firme. Habrá que esperar, al menos, 30 días para poder leer las motivaciones de la sentencia.
Según la documentación judicial del caso al que ha tenido acceso La Prensa, “la promesa de Impregilo de asumir los cargos económicos relativos a la realización del hospital pediátrico [de Veraguas] a cambio de la adjudicación de la obra del Metro de Panamá no era otra cosa que un modo enmascarado e indirecto para ofrecer al presidente [Ricardo] Martinelli, a través de un empresario estrechamente ligado a él [Rogelio Oruña], indebidas utilidades económicas”.
Esta condena se suma a los 3 años de prisión por extorsionar a la constructora Impregilo para que financiara el hospital de Veraguas a cambio de futuras licitaciones que serían aprobadas por el Gobierno de Ricardo Martinelli.
Además, Lavítola encara otros dos procesos que tienen que ver con Panamá en estos momentos. En el Tribunal de Roma está imputado junto al exdirector comercial de Finmeccanica, Paolo Pozzessere, por el presunto desvío de 25 millones de dólares en coimas en las adjudicaciones a la empresa italiana.
También es objeto de una investigación en el Tribunal de Nápoles, por el desvío de 20 millones de dólares en la frustrada construcción de las cárceles modulares por parte de la Svemark y un sobrecoste de otros 26 millones. Se espera que los fiscales llamen a juicio en las próximas semanas.
