La ejecución del presupuesto del Estado avanzó a un ritmo cercano al esperado durante los primeros seis meses del año. No obstante, las cifras revelan una brecha significativa entre el gasto destinado al funcionamiento de las instituciones y la inversión pública, cuyo nivel de ejecución sigue siendo considerablemente menor, especialmente en los ministerios responsables de desarrollar obras y proyectos sociales.
De acuerdo con las cifras oficiales del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), el Sector Público había ejecutado $11,573.6 millones de un presupuesto modificado de $23,659.7 millones, equivalente al 48.9%. En el Gobierno Central, la ejecución alcanzó el 51.7%, un porcentaje que refleja el peso de las obligaciones permanentes del Estado, como salarios, subsidios, transferencias y gastos operativos.
Sin embargo, el panorama cambia al observar únicamente los recursos destinados a inversión. Mientras el gasto total avanza a un ritmo cercano al esperado para junio, la ejecución de los proyectos de infraestructura, equipamiento y desarrollo mantiene un rezago importante. El Gobierno Central apenas había ejecutado $1,022 millones de los $3,350.9 millones disponibles para inversión, lo que representa el 30.5% del presupuesto modificado.

Las entidades
El caso más llamativo es el del Ministerio de Educación (Meduca), una de las entidades con mayor presupuesto del Estado. Aunque había ejecutado el 42.8% de su presupuesto total, la inversión apenas alcanzaba el 9.4%. En cifras absolutas, de los $1,437.1 millones asignados para proyectos, solo se habían desembolsado $135.3 millones, por lo que más del 90% de los recursos destinados a infraestructura educativa y otras obras seguía pendiente de ejecución.
Sin embargo, las autoridades del Meduca sostienen que esos porcentajes se calculan sobre el presupuesto aprobado por ley y no sobre las asignaciones mensuales que efectivamente recibe la institución para ejecutar sus proyectos.
Esa es la principal aclaración que hace Antonia Pérez, directora de Finanzas del Meduca, al responder a los cuestionamientos sobre el bajo porcentaje de ejecución que con frecuencia aparece en los informes oficiales. Según explicó, aunque el presupuesto de inversión aprobado para la entidad asciende a $1,453 millones, el dinero disponible para ejecutar varía mes a mes y constituye la base real sobre la que debe calcularse ese indicador.
Pérez detalló que, al cierre de mayo de 2026, la ejecución alcanzó el 24% de los recursos asignados y que, en junio, aumentó al 37.5%. “La ejecución no se mide con el presupuesto anual, sino con el presupuesto asignado mensualmente”, sostuvo.

Asamblea Nacional
Otro contraste se observa en la Asamblea Nacional. Mientras la institución había ejecutado el 56.4% de su presupuesto total, la inversión registraba apenas un avance del 12%. La diferencia evidencia que el gasto de funcionamiento mantiene un ritmo sostenido, mientras los recursos destinados a proyectos avanzan con mucha mayor lentitud.
La Asamblea Nacional fue una de las instituciones cuyo presupuesto aumentó durante el primer semestre mediante modificaciones presupuestarias. La entidad pasó de una asignación inicial de $95.7 millones, aprobada en la Ley de Presupuesto, a un presupuesto modificado de $136 millones, un incremento de $40.3 millones, equivalente al 42.1%. Al cierre de junio, el Legislativo había ejecutado $76.7 millones, es decir, el 56.4% del presupuesto vigente.
El incremento del presupuesto de la Asamblea Nacional ocurre en un contexto en el que la institución ha sido objeto de cuestionamientos por el tamaño de su planilla y el crecimiento de sus gastos de funcionamiento. En los últimos años, organizaciones de la sociedad civil y diversos sectores han pedido mayor transparencia sobre la contratación de personal, el uso de las partidas administrativas y la distribución de los recursos públicos.
Mayor inversión
Por otra parte, algunas instituciones muestran un comportamiento distinto. El Ministerio de Relaciones Exteriores encabezaba la ejecución de inversiones con un 66.6%, seguido por el Ministerio de Desarrollo Social (61.9%), el Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (61.7%), el Ministerio de Obras Públicas (59%) y el Ministerio de Desarrollo Agropecuario (57.6%). Estos porcentajes reflejan un avance más acelerado en la ejecución de proyectos durante el primer semestre.
El Ministerio de Obras Públicas también destaca porque incrementó sus recursos para inversión. Su presupuesto para obras creció en $75.8 millones durante el primer semestre, al pasar de $674.8 millones a $750.6 millones. A junio ya había ejecutado $442.8 millones, equivalente al 59% de los recursos disponibles, casi el doble del promedio de inversión del Gobierno Central (30.5%).
El aumento del presupuesto de inversión del MOP coincide con un período en el que el ministro José Luis Andrade ha realizado reuniones con diputados, principalmente de las bancadas afines al Ejecutivo. En esos encuentros ha presentado la cartera de proyectos de la institución y ha escuchado las necesidades de infraestructura planteadas por los algunos diputados en sus respectivos circuitos.
Mientras algunas entidades mantienen un bajo ritmo en la ejecución de obras y proyectos, otras han acelerado el uso de esos recursos tras recibir aumentos presupuestarios. El comportamiento durante el segundo semestre será determinante para establecer si el Gobierno logra reducir esa brecha o si, como ha ocurrido en años anteriores, una parte importante de la inversión termina concentrándose en los últimos meses del año fiscal.

