Sentado al lado de su copartidaria Shirley Castañedas, nueva presidenta de la Asamblea Nacional, el presidente José Raúl Mulino, pronunció su cuarto informe a la Nación, en momentos en que cumple dos años de su mandato, es decir el 40% de su gestión.
Durante su mensaje a la Nación, pronunciado en la instalación del tercer periodo anual de sesiones ordinarias de la Asamblea Nacional, Mulino abordó de forma sutil el tema de la mina de cobre, al indicar que el asunto sigue bajo análisis, tras la entrega de la auditoría, y precisó que no presentará un contrato de concesión ante la Asamblea Nacional. Nada nuevo.
El anuncio se produjo este miércoles 1 de julio, poco después de que el legislativo eligiera a su nueva junta directiva para el periodo 2026-2027, presidida por la diputada Castañedas.
“Tengo muy claro que esta casa es un órgano político”, dijo para celebrar los acuerdos alcanzados en la Asamblea.
Mulino comenzó su discurso a las 11:59 a.m., luego de escuchar las palabras de Castañedas.
Felicitó enseguida a Eduardo Gaitán, diputado de Vamos, quien dirigió el debate del proyecto de ley sobre sustancia económica. Este fue el preámbulo a un repaso de sus obras.
Una vez más reitero el estado grave en que encontró la economía cuando asumió su mandato en julio de 2024.
Enseguida reflexionó sobre la “perdida de la confianza” y lo que implica para el país.
Parte del discurso del presidente Mulino repitió los principales ejes que presentó hace un año al iniciar su mandato, aunque esta vez incorporó algunos avances en proyectos ya anunciados.
Usando la metáfora del sembrador y su cosecha, afirmó que trazó un plan para reordenar las finanzas públicas, un mensaje similar al que expuso en 2025. También mencionó que hay más de 700 obras públicas en ejecución y destacó los avances de la línea 3 del Metro de Panamá.
Desde el punto de vista socioeconómico, anunció el lanzamiento del programa Panamá pa’ ti, que se enfocará en cuatro ejes: empleo, salud, canasta básica y agua.
El primer eje será el empleo. Prometió la generación de 80 mil nuevos puestos de trabajo en el sector privado, mediante alianzas con el Ejecutivo que surgirán a partir del desarrollo de nuevos proyectos, especialmente de construcción. En el país hay 227,302 personas sin trabajo y más de 700 mil informales.
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También adelantó la implementación de un programa con prácticas remuneradas en el sector turístico. Y mencionó el lanzamiento de un programa junto a Google, para capacitar en inteligencia artificial.
Desde las 11:59 a.m., y durante casi media hora inicial del mensaje, el presidente no había realizado anuncios de mayor calado ni había introducido temas estratégicos nuevos.
Por el contrario, su intervención había consistido principalmente en la ampliación de asuntos ya conocidos, propios de sus conferencias de prensa habituales.
Mina: la decisión sigue en pausa
Mulino se secó el sudor con un pañuelo blanco antes de anunciar que abordaría el tema de la mina. Pero el anuncio fue, en realidad, un no anuncio.
“Todo lo que se realice debe estar basado en información comprobable”.
Entre enero y junio había una alta expectativa sobre la definición del futuro de la mina. ¿Por qué? Porque el 15 de enero, el presidente aseguró que confiaba en que su Gobierno anunciaría en junio la decisión sobre Cobre Panamá, el proyecto minero paralizado desde el fallo de inconstitucionalidad de 2023.
Sin embargo, el 19 de junio el Ejecutivo recibió una auditoría sobre la actividad minera y, en lugar de comunicar una decisión definitiva, Mulino encomendó el análisis del informe a una comisión interinstitucional, encargada de evaluar sus hallazgos y presentar recomendaciones. Con ello, cualquier anuncio sobre el futuro del proyecto volvió a aplazarse y tampoco llegó este 1 de julio.
El mandatario reiteró que no presentará un contrato ley ante la Asamblea Nacional para operar la mina de cobre. Esa postura no es nueva. Ya en abril de 2025 había adelantado que la eventual operación de la mina no requeriría la autorización del Legislativo, al sostener que no se trataría de un contrato, sino de una operación de la República de Panamá.
Esto aplicaría en caso de que se decida reabrir la mina, una determinación que se tomará una vez concluya el análisis de la auditoría, actualmente bajo evaluación del Ministerio de Comercio e Industrias, el Ministerio de Economía y Finanzas y el Ministerio de Ambiente.
El tren entra a una validación externa
Con respecto al tren Panamá–David, cuya sostenibilidad financiera sigue bajo análisis, Mulino indicó que el proyecto, aunque considerado viable, será sometido a la revisión de un tercero internacional que validará su ejecución.
El planteamiento se enmarca en una iniciativa que, según el debate público reciente, trasciende el tramo nacional y se inscribe en la idea de un corredor ferroviario regional, cuya sostenibilidad dependerá no solo de la ingeniería del proyecto, sino también de la demanda real de carga y su rentabilidad a largo plazo.
Apuesta a la megacárcel
Mulino cerró su discurso anunciando medidas en materia de seguridad, como el combate al narcotráfico, la construcción de una mega cárcel y el incremento de la presencia policial en las calles.
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También envió un mensaje a su equipo de Gobierno, al advertir que “no hay espacio para excusas, demoras y burocracias”.


