Panamá aparece en el mapa estratégico del Perú por razones que van más allá de la diplomacia formal. En esta entrevista con La Prensa el canciller peruano Hugo de Zela habla de conectividad, comercio y logística regional, y ubica al istmo como una pieza importante en la proyección peruana hacia Centroamérica y el Caribe.
“La relación peruano-panameña es de extrema importancia”, dijo. Aquí se refiere al peso que tiene el Canal como “el puente entre dos océanos” y como plataforma de conexión para el comercio y el turismo del Perú hacia Centroamérica y el Caribe.

Ese enfoque explica la reciente firma de un convenio para ampliar las frecuencias aéreas entre ambos países. El acuerdo apunta, sobre todo, a Lima, donde ya operan entre cinco y siete vuelos diarios, y a Chiclayo, una ciudad del norte peruano que gana relevancia en la estrategia turística. Para Lima, el aeropuerto de Tocumen representa un multiplicador: “Al ser un aeropuerto de conexión en la región, nos permite llevar a un mayor número de turistas”, manifestó.
El Canal como eje logístico
La visión peruana sobre Panamá pasa inevitablemente por el Canal. De Zela lo describió como “la vía de comunicación hacia el norte del Perú más importante” y subrayó que su funcionamiento eficiente resulta esencial para el comercio exterior peruano, tanto para exportaciones como para mercancías que llegan desde Europa y Estados Unidos.
Ese eje se refuerza con la expansión portuaria en la costa del Pacífico sur. Perú avanza de forma paralela en varios frentes: Chancay, Callao y Chimbote. En ese mapa, lejos de competir, afirma el diplomático, Panamá aparece como complemento. “Cuanto más proyección tengan los puertos peruanos, eso beneficia a Panamá”, afirmó, al anticipar mayor tráfico de sur a norte a través del Canal.
Chancay y la relación con China
El puerto de Chancay, inaugurado el 14 de noviembre de 2024 durante una visita del presidente de República Popular China, Xi Jinping al Perú en el marco de la cumbre de la Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), concentra buena parte del debate geopolítico regional. De Zela aclaró dos puntos que Lima considera centrales: la propiedad y el control.
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Aunque la infraestructura fue construida por la empresa china Cosco Shipping, el canciller precisó que se trata de un puerto de uso público, sometido a la legislación peruana. “Cualquiera que viene a ese puerto cumple las leyes peruanas en todos los aspectos”, recalcó.

Como ejemplo, mencionó el sistema de escáneres para contenedores, instalado recientemente y de origen estadounidense.
La aclaración no resulta casual. Estados Unidos ha elevado la presión sobre la región para limitar la presencia de empresas chinas, en medio de la competencia estratégica global. Frente a ese escenario, Perú opta por una narrativa de equilibrio.
“La relación con Estados Unidos es estratégica, especialmente en seguridad y defensa, y basada en valores comunes”, explicó De Zela.
China, en cambio, ocupa otro plano: es el principal socio comercial del Perú y uno de sus mayores inversionistas, con un vínculo, afirma el canciller, marcado por lo económico, no por lo ideológico. “Son relaciones de distinto tipo y compatibles”, sostuvo, al afirmar que Lima actúa en función de sus propios intereses.
Puertos y crimen organizado
En materia de seguridad, el canciller abordó el vínculo entre logística y narcotráfico. Perú impulsa la creación de una Alianza Sudamericana de Puertos, concebida como un mecanismo de cooperación entre terminales clave para enfrentar al crimen organizado. La iniciativa, por ahora regional, podría ampliarse. “Nos gustaría mucho, si hubiera interés panameño, que Panamá forme parte”, planteó.
En el plano político regional, De Zela fue directo al referirse a Venezuela. “Todavía hay una dictadura”, dijo, al describir un país con libertades restringidas y una economía devastada cuya política está en constante evolución luego de que Estados Unidos capturara a Nicolás Maduro el pasado 3 de enero. Dice que Perú sigue de cerca el proceso de estabilización política y anticipa un escenario complejo de reconstrucción.
No es para menos. Perú alberga alrededor de 1.7 millones de migrantes venezolanos, una cifra significativa para su economía. La recuperación venezolana, señaló, permitiría que parte de esa migración retorne a su país de origen.
El peso del multilateralismo
Consultado sobre el resurgimiento del debate en torno a la doctrina Monroe, reactivado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, De Zela reivindicó el multilateralismo como vía para equilibrar tensiones y evitar alineamientos forzados.

Foros como el del encuentro regional organizado recientemente en Panamá por CAF- banco de desarrollo de América Latina y el Caribe, ofrecen, a su juicio, un espacio para que América Latina piense sus prioridades sin caer en la ideologización.
En esa línea ubicó también el discurso del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, al que describió como un llamado a la unión regional. De hecho, esta entrevista surgió el día que el Foro Económico Internacional se inauguró en el Panama Convention Center, a orillas del Canal de Panamá.
Este medio también le consultó sobre la relación de su país con Colombia, el canciller reconoció fricciones recientes, pero marcó distancia entre el discurso y los hechos. El comercio bilateral, el turismo y las inversiones cruzadas, dijo, mantienen una dinámica sólida que trasciende los desencuentros políticos.



