El Tribunal Superior de Apelaciones de Chiriquí declaró en rebeldía a cuatro pescadores costarricenses que fueron imputados por la presunta comisión del delito contra la seguridad colectiva relacionado con drogas. Esto, al no presentarse a la audiencia de apelación celebrada el martes 27 de septiembre en la sala judicial de David.
El fiscal de drogas de Chiriquí, Carlos González, había interpuesto un recurso de apelación, toda vez que en una audiencia de control la juez Mitzila Méndez otorgó una medida cautelar distinta a la detención.
Los pescadores fueron dejados en libertad el domingo después de que la juez Méndez dictaminara que debían presentarse los lunes a firmar en la Fiscalía de Medidas Cautelares y tenían impedimento de salida del país.
De acuerdo con fuentes judiciales, los ciudadanos se hospedaron en una pensión de la ciudad de David y el lunes se presentaron a firmar en el citado despacho. Sin embargo, al día siguiente no se presentaron a la audiencia ni estaban en la pensión.
Los pescadores fueron retenidos por agentes del Servicio Nacional Aeronaval en la madrugada del sábado pasado, en Punta Burica, cuando estaban a bordo de una embarcación pesquera con bandera de Costa Rica. La embarcación tenía supuestamente un doble fondo y que en su interior se encontraron 500 kilos de cocaína.
