El Ministerio de Obras Públicas (MOP) avanza hacia la segunda fase del proyecto de construcción de zarzos, una iniciativa orientada a mejorar la conectividad en comunidades rurales y de difícil acceso en el país.
Para hacer posible su continuidad, el Consejo de Gabinete aprobó la Resolución de Gabinete No. 26 del 14 de abril de 2026, publicada en la Gaceta Oficial, mediante la cual se autoriza un crédito adicional suplementario por un monto de $12,062,501.
Aunque inicialmente el MOP, liderado por el ministro José Luis Andrade, había solicitado una asignación superior de $20.8 millones mediante una nota enviada el 9 de marzo, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) determinó que el monto viable era el disponible dentro del balance actual de la Cuenta Única del Tesoro (CUT).
Según los informes técnicos, la CUT contaba con un saldo original de $29.9 millones. De ese total, ya se habían comprometido $17.8 millones en créditos extraordinarios aprobados previamente en marzo, lo que dejó como remanente exactamente los $12.06 millones ahora autorizados para el MOP.
La resolución fue firmada por el presidente de la República, José Raúl Mulino, junto a su equipo de ministros, y cuenta además con el aval del Consejo Económico Nacional (CENA) y el informe favorable de la Contraloría General de la República.
Con estos respaldos institucionales, el expediente avanza ahora hacia la Comisión de Presupuesto de la Asamblea Nacional, donde el MEF deberá sustentar el detalle de los renglones presupuestarios antes de que los fondos puedan ser utilizados formalmente.

Una vez completado este trámite, el MOP podrá retomar la ejecución de la segunda fase del programa de zarzos, infraestructura clave para reducir el aislamiento de comunidades rurales, especialmente en zonas donde el acceso terrestre sigue siendo limitado durante la temporada lluviosa.
La segunda etapa contempla la construcción de 50 zarzos en las regiones Kodri, Ñokribo y Nedrini, dentro de la comarca Ngäbe Buglé. Estas estructuras tipo puente peatonal buscan garantizar el tránsito seguro de las comunidades, especialmente en áreas donde el acceso se ve limitado por condiciones geográficas y climáticas.
De acuerdo con lo establecido en la resolución, el proyecto prioriza a poblaciones que, durante la temporada lluviosa, enfrentan riesgos al cruzar ríos y quebradas crecidas.
La urgencia de estas obras se mantiene en el debate público, en medio de recientes fallecimientos de estudiantes en la comarca Ngäbe Buglé, una situación que vuelve a evidenciar los riesgos que enfrentan las comunidades que deben cruzar ríos y quebradas para llegar a sus centros educativos.

