Un total de 341 permisos otorgó el Ministerio de Ambiente (Miambiente) a través de las diferentes direcciones regionales para que carros cisternas puedan extraer agua de los ríos durante las actividades de Carnaval.
De acuerdo con la información suministrada por el Miambiente la mayor cantidad de carros cisternas fue aprobada para la región de Coclé (64), Herrera (61) y Panamá Oeste (59), mientras que el resto se distribuyen en el resto de las provincias.
El pasado 2 de febrero se publicó en Gaceta Oficial la Resolución 017 del 31 de enero de 2018, de Miambiente, en la que se prohíbe el uso de agua potable y cruda proveniente de fuentes subterráneas, como pozos y acuíferos.
Así mismo se estableció un listado de los 51 ríos de los cuales está permitido sacar agua, distribuidos en las 10 provincias en el país (ver lista).

De acuerdo con lo previsto la extracción de agua para estos carros cisternas va desde los 2 mil galones en poblados pequeños, hasta los 20 mil galones en poblados más numerosos. Y que la tarifa que se cobrará en promedio será entre 15 y 50 centésimos por cada 10 mil litros cúbicos.
La medida generó algunas inquietudes entre ambientalistas y miembros de las comunidades de donde se fijaron los puntos de extracción de agua, como por ejemplo, el río Juan Díaz.
Manuel Mejía Zambrano, secretario general de las comunidades del corregimiento de Juan Diaz, manifestó que es por todos conocido que el río Juan Díaz presenta niveles de contaminación y que además ha sido duramente impactada por la urbanización.
Desde su punto de vista el hecho de incluir esta cuenca en el listado de sitios permitido para extraer agua demuestra "un alto grado de irresponsabilidad por parte de las autoridades".
Añadió que desde el gobierno se deben procurar acciones que sean positivas para la protección de las cuencas, y no lo contrario.
El activista también hizo referencia al río La Villa en donde hace un par de años se reportó contaminación por atrazina y que tambien presenta contaminación a raiz de las actividades de la agricultura y la ganadería.
Otra que opinó sobre el tema fue Susana Serracín, de la Alianza para la Conservación y el Desarrollo, quien indicó que si se toman en cuenta las condiciones ambientales actuales, de falta de lluvias en muchos sectores del país, “no sería conveniente” autorizar que se saque agua de los ríos.
Sin embargo, manifestó que frente al aspecto cultural y turístico relacionado con el carnaval, resulta “impensable” para algunas personas no tener culecos durante esta actividad y, ante a esa situación, la medida es buena.
Por su parte, el ministro de Ambiente, Emilio Sempris, manifestó que la acción respecto al uso del agua de ríos durante el Carnaval, fue coordinada con el Ministerio de Salud.
Agregó que todos los puntos establecidos fueron seleccionados en base a los siguientes criterios: que los ríos contarán con suficiente agua, los puntos de extracción estuvieran debajo de las toma de agua de las potabilizadoras, de tal forma que no afectaran los usos prioritarios, y que el Minsa validara que la calidad del agua fuera apta para su uso.
Sempris concluyó que a diferencia de los años 2015 y 2016 en que hubo el Fenómeno del Niño y se presentó escasez del recurso hídrico, en la temporada seca de este año hay agua abundante en las cuencas del país, debido al Fenómeno de la Niña.
El ministro señaló que durante las fiestas del Carnaval más de 800 colaboradores de la entidad están trabajando para garantizar la protección de los recursos naturales en todo el país.
En el caso del incumplimiento de las medidas establecidas en la resolución 017, los infractores no solo tendrán que devolver el agua al río, sino que también enfrentarán sanciones de hasta 2 mil dólares, de acuerdo con el Decreto Ejecutivo No. 5 de febrero de 2017.
