Mediante un recorrido realizado en diversos comercios, los dueños y administradores de estos locales afirmaron que están recibiendo las monedas de un balboa, también conocidas como “martinellis”, pese al hallazgo de cajas de monedas presuntamente falsificadas hace unas semanas.
Sin embargo, comentaron que prefieren no llevarlas a los bancos para sus transacciones.
Según explicaron algunos, el “dinero debe fluir”, por lo cual aseguran que estas monedas las dejan en caja para ser usadas en el caso que se necesite dar cambio.
No obstante, aseguran que la falsificación de dichas monedas se debe a que no hay un control y que en sus inicios, los bancos no verificaban la autenticidad de las mismas, pudiendo así que se lograran introducir y circular “martinellis” falsos.
Recientemente se conoció, mediante las redes sociales, un video de bolsas llenas de lo que parecen ser “huachas” en el área del lago de Miraflores. Lo más curioso es que estos objetos tienen similitud al círculo externo de las monedas reales.
Además, en la grabación, publicada por el aspirante a la vicealcaldía de la ciudad capital, Luis Casis, se puede apreciar que algunas de estas “huachas” contienen unas inscripciones.
Están por el lago de Miraflores en la orilla y en el fondo del lago .
— Luis Casis (@LuisCasis20) December 10, 2024
Usted que dice ? @protegeryservir pic.twitter.com/kro55ih19x
A su vez, se aprecia que a la orilla del lago y dentro del mismo, hay más de estos objetos.
Las autoridades no se han pronunciado sobre si este hallazgo se podría tratar de materiales usados para confeccionar los “martinellis” falsos.
Hasta el momento, se ha logrado localizar cinco lotes de “martinellis” falsos. Uno en el sector de Villa Zaíta, corregimiento de Ernesto Córdoba Campos de Panamá; otro en un comercio en Barú, provincia de Chiriquí; uno en Condado del Rey y dos en una bodega ubicada en Plaza Chilibre.
De igual forma, el Ministerio Publico adelanta tres investigaciones relacionadas con la falsificación de las monedas y ha logrado la aprehensión de dos sospechosos.
Las autoridades estiman que una red criminal organizada es la responsable de la introducción de las monedas falsas en Panamá, ya que su elaboración, transporte y distribución en el comercio panameño requieren de una logística bien estructurada.

