La Sala Tercera de lo Contencioso Administrativo de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) suspendió, de forma provisional, los artículos séptimo, octavo y noveno del Acuerdo Municipal 142 de 2022, a través del cual se incrementaron los impuestos en el distrito de Panamá.
Esta decisión se da en respuesta a una demanda contenciosa administrativa de nulidad que presentó el abogado Ernesto Cedeño. En la demanda, Cedeño menciona que el Acuerdo Municipal 142 viola la Ley 38 de 2000 (que regula el procedimiento administrativo general).
En su decisión, los magistrados Carlos Vásquez (ponente), Cecilio Cedalise y María Cristina Chen pusieron en duda la legalidad del acuerdo.
Según los magistrados, el acuerdo podría ocasionar “perjuicios a la colectividad”, ya que incidiría en la situación económica de los habitantes y está rodeado de ciertos elementos que pudiesen “afectar su legalidad”.
Además, ayer viernes, el procurador de la Administración, Rigoberto González, solicitó al alcalde José Luis Fábrega un informe explicativo sobre si llevó a cabo una consulta pública o dio participación a la comunidad frente a este ajuste tributario.
Más cuestionamientos
Antes de que se conociera que la Sala Tercera de la Corte Suprema de Justicia ordenó la suspensión provisional del Acuerdo Municipal 142 de 2022, el Consejo Municipal de Panamá y el alcalde capitalino habían ignorado las voces crecientes que pedían dejar sin efecto, de forma inmediata, el incremento de los impuestos en el distrito de Panamá.
El Acuerdo Municipal 142, que entró en vigencia el 1 de enero de este año, fue rechazada por la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá y por la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (Apede).
Ambas organizaciones solicitaron la suspensión inmediata del acuerdo municipal debido a que no fue consultado con los contribuyentes y el sector empresarial.
A esta misma petición se unió ayer viernes, la Cámara Marítima de Panamá, la cual señaló que como gremio que agrupa un gran número de compañías que trabajan en apoyo a la recuperación económica nacional, cuyas operaciones se realizan en el distrito de Panamá, están inconformes con el incremento tributario.
La Cámara Marítima recordó que la inclusión de este ajuste en el marco de una moratoria genera la percepción de haber sido “camuflada”, en perjuicio de pequeñas, medianas y grandes empresas, cuya tributación municipal se ha visto, cuanto menos, duplicada.
“Creemos firmemente en el diálogo y las consultas para lograr normativas que favorezcan a todas las partes”, acotó la organización.
Además, exhortaron a las autoridades municipales a “revaluar” esta alza tributaria con la participación de representantes del sector privado y presenten los análisis y justificaciones que sustenten la decisión, ya que eso permitirá “transparentar” la gestión que desarrollan y para la cual están buscando recaudar ingresos adicionales.
La defensa
Antes de conocer la orden de la Sala Tercera de la Corte Suprema, el alcalde del distrito de Panamá y proponente de esta medida, José Luis Fábrega, salió en defensa del aumento de impuestos, aunque él, al igual que los ediles, lo llama “restructuración” tributaria.
Lo hizo en una entrevista ayer en TVN, en la cual señaló que durante la pandemia, específicamente los años 2020, 2021 y 2022, se le exoneró el impuesto a las empresas, para que pudieran recuperarse de la crisis.
También mencionó que el anterior acuerdo municipal expedido para ajustar los impuestos data de 2011, es decir, hace 12 años, y que el próximo miércoles se reunirá con la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura, para abordar este tema.
Además, indicó que se modificó la descripción de las empresas que tienen que ver con ventas al por mayor y al por menor.
Este medio revisó la tabla de las actividades económicas que deben pagar tributos al Municipio de Panamá y observó que, de un total de 259 que están registradas en el Acuerdo Municipal 142 de 2022, se ajustaron los tributos a 65, lo que equivale a un 25%.
Los ajustes o aumentos, a los que Fábrega llama “reestructuración”, son de entre 10% a 15% y hasta el 100% o 200%.
Por ejemplo, como reconoció el propio alcalde, los establecimientos de venta al mayor y al por menor fueron de los grupos más impactados; también algunos comercios como aquellos de venta de mascotas, ferreterías, joyerías, mueblerías y ebanisterías, entre otras.
En el lado opuesto (es decir, aquellas actividades que no resultaron perjudicadas por el incremento tributario), están los restaurantes y otros locales de venta de alimentos, prostíbulos, discotecas, sitios de recreación como balnearios, gimnasios, la mayoría de las fábricas, farmacias, puestos de buhonería, salas de masaje y venta de hielo, entre otros.
Para Guillermo Bermúdez, representante de Don Bosco y uno de los que votó en contra de este acuerdo municipal, que un establecimiento facture una cantidad alta no significa que la utilidad también será alta, ya que hay empresas que facturan mucho y pierden.
“Hablar sobre montos de algunas empresas aéreas, aseguradoras o atacar a los medios de comunicación por defender al alcalde, es no tener argumentos para defender el error que cometió [Fábrega] y ellos [la bancada oficialista en el Consejo Municipal de Panamá] con esto lo avalan”, manifestó Bermúdez sobre los planteamientos que están utilizando los ediles del Partido Revolucionario Democrático, para promover el incremento de impuestos.
El precandidato a alcalde por la libre postulación, Luis Pinedo, presentó ayer una solicitud de acceso a la información, con el fin de conocer detalles de cómo se llegó a este incremento de impuestos y si se cumplió con las regulaciones correspondientes.

