La posibilidad de realizar evaluaciones médicas a funcionarios próximos a jubilarse ha generado inquietud entre los médicos, mientras la Dirección Nacional de Salud Ocupacional de la Caja de Seguro Social (CSS) sostiene que este tipo de valoraciones responde a criterios de prevención y vigilancia de la salud laboral.
La preocupación fue expresada públicamente por la Asociación Médica Nacional, que advirtió, mediante un comunicado, que permanecerá vigilante para evitar que estas valoraciones sean utilizadas como mecanismo para despedir trabajadores o evadir el pago de los beneficios que les corresponden al finalizar su vida laboral.
El pronunciamiento surge en medio del debate sobre el alcance que podrían tener las evaluaciones de salud ocupacional en funcionarios que se encuentran en etapas avanzadas de su carrera profesional, una práctica que la CSS defiende como parte de sus responsabilidades legales en materia de salud y seguridad en el trabajo.
El gremio interpreta la medida como la intención de responsabilizar al personal médico de los problemas que enfrenta el sistema sanitario.
Sostuvo que muchas de las dificultades que atraviesa el sector obedecen a problemas de gestión y administración, más que al desempeño de médicos, enfermeras y otros profesionales de la salud.
Para la organización, si estas valoraciones tienen como propósito conocer el estado de salud de quienes están próximos a culminar su vida laboral y garantizarles la atención necesaria, podrían representar una medida positiva. Sin embargo, advirtió que persisten dudas entre los trabajadores sobre el uso que podría darse a los resultados.
“Estaremos vigilantes para que dichos exámenes no sean utilizados como mecanismo para despedir a compañeros de trabajo y así evadir el pago de beneficios que las instituciones del Estado otorgan a sus funcionarios al momento de su retiro”, señaló.
¿Qué explica la CSS?
Por su parte, la Dirección Nacional de Salud Ocupacional de la CSS, bajo la administración de Elsa Granda Landucci, sostiene que las evaluaciones médicas forman parte de los programas de vigilancia de la salud de los trabajadores y responden a obligaciones establecidas en la normativa sobre prevención de riesgos laborales.
De acuerdo con la institución, el objetivo principal es identificar oportunamente condiciones de salud que puedan afectar al trabajador o representar riesgos para terceros, especialmente en áreas donde las funciones desempeñadas tienen impacto directo sobre pacientes o usuarios.
La CSS enfatiza que estos exámenes no tienen como finalidad excluir a trabajadores por razón de edad ni determinar automáticamente su salida de la institución.
Según la entidad, las valoraciones se realizan de manera individual y buscan analizar la relación entre el estado de salud de cada funcionario, sus capacidades funcionales y las exigencias específicas del cargo que desempeña.
Según Granda Landucci, la edad cronológica, por sí sola no constituye un criterio para determinar la aptitud laboral de una persona.
Lea la explicación interna de la CSS:
¿Quiénes pueden ser evaluados?
Las evaluaciones de salud ocupacional no están dirigidas exclusivamente a funcionarios próximos a jubilarse.
La CSS, en documentos de comunicación interna, señala que estos procesos también pueden aplicarse a trabajadores expuestos a riesgos laborales específicos, personas con enfermedades crónicas, funcionarios con discapacidad, colaboradores que regresan tras incapacidades prolongadas o aquellos con restricciones médicas previamente identificadas.
Entre los objetivos de estas valoraciones figuran la detección temprana de enfermedades relacionadas con el trabajo, la identificación de trabajadores especialmente sensibles a determinados riesgos, la adaptación de funciones cuando sea necesario y la evaluación de las medidas preventivas implementadas por la institución.
Para los médicos, la principal inquietud radica en conocer si una condición médica detectada durante una evaluación ocupacional podría tener consecuencias sobre su permanencia laboral o incidir en los beneficios económicos acumulados durante años de servicio.
Aunque este tipo de exámenes forma parte de las estrategias de prevención de riesgos en numerosos sistemas laborales, especialistas en salud ocupacional señalan que su aplicación requiere transparencia, criterios técnicos claros y garantías de confidencialidad para generar confianza entre los trabajadores.
La propia CSS ha indicado que la información médica obtenida durante estas valoraciones está protegida por normas de confidencialidad y que los procesos deben desarrollarse respetando la privacidad de los funcionarios.
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