En medio de desafíos financieros y una creciente demanda de atención médica, el sistema de salud de Panamá se encuentra en un momento crucial: lograr su unificación. Una de las principales metas del ministro de Salud, Fernando Boyd Galindo, para este año es avanzar en la integración de los servicios de salud entre el Ministerio de Salud (Minsa) y la Caja de Seguro Social (CSS). Esta iniciativa, que ha sido propuesta por diversas autoridades del sector durante más de 50 años, busca consolidar un sistema de atención más accesible y eficiente.
En este contexto, las cifras del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) de la Contraloría General de la República indican que, para 2024, Panamá contará con 952 instalaciones de salud en todo el país, entre ellas (61 hospitales), (295 centros de salud), (596 subcentros y puestos de salud). Sin embargo, la falta de integración entre el Minsa y la CSS ha provocado que, aunque las infraestructuras sean numerosas, no todos los panameños puedan acceder a ellas de manera eficiente.
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P070554752025092309265501.pdfEn una entrevista con La Prensa, Boyd Galindo explicó que el objetivo principal de la integración es garantizar que todos los panameños, asegurados o no, puedan recibir atención médica en cualquiera de las instituciones del sistema de salud nacional. Esta medida tiene como propósito eliminar las barreras geográficas y administrativas, especialmente en regiones donde el acceso a los servicios del Seguro Social es limitado, como en Darién y las comarcas.
En ese sentido, la CSS cuenta actualmente con solo 78 instalaciones, lo que obliga a complementar los servicios con la infraestructura del Minsa en amplias zonas del país.
Regiones como Darién, tramos completos entre Santiago y David, y áreas periféricas de Panamá Norte no cuentan con instalaciones de la CSS, pese a que en esas zonas viven miles de asegurados. “Sería injusto invertir millones en nuevas construcciones cuando ya existen centros del Minsa disponibles”, coincidió Boyd Galindo, alineándose con lo planteado por otras autoridades del sector que trabajan en el tema de la unificación.
La estrategia de unificación comenzará en las provincias de Los Santos y Herrera, donde ya existen instalaciones compatibles de ambos sistemas. Según el ministro, Azuero fue elegido como punto de inicio porque se han identificado infraestructuras adecuadas para implementar la integración de los servicios de salud.
“La idea es que algunas instalaciones ofrezcan especialidades complementarias, lo que permitirá una atención médica más eficiente y accesible para la población”, señaló Boyd Galindo.
¿Y el impacto financiero?
Uno de los puntos más debatidos sobre la integración es su impacto financiero en la CSS. En respuesta, el ministro aseguró que el proceso no requerirá inversiones adicionales significativas, ya que ambas instituciones cuentan con los recursos y el personal necesario. “El objetivo es optimizar lo que ya existe, no generar nuevos gastos”, destacó.
Sobre las preocupaciones de una posible sobrecarga para la CSS, Boyd Galindo aclaró que la integración no implicará que una institución cargue con los costos de la otra. Como ejemplo, citó el caso del Instituto Oncológico Nacional (ION), donde más del 60% de los pacientes son asegurados. “Lo que buscamos es una mejor administración para beneficiar al paciente”, puntualizó.
El ministro destacó que la unificación del sistema de salud es un objetivo clave de su administración debido a los múltiples beneficios que ofrece tanto para los pacientes como para la eficiencia del sistema en general.
“Actualmente, nos enfrentamos a una fragmentación que dificulta la coordinación de recursos y la provisión de atención integral”, explicó Boyd Galindo. Según el ministro, la integración permitirá consolidar la gestión de los servicios de salud bajo una estructura organizativa única, lo que optimizará el uso de recursos como medicamentos, equipos y personal. Esto, a su vez, garantizará un acceso equitativo y eficiente a los servicios médicos en todo el país.
Además, Boyd Galindo reveló que la integración avanzará mucho antes de lo previsto, con algunos avances ya realizados en el sistema de oncología. Actualmente, el sistema de oncología en todo el país está siendo gestionado por el ION, y se están llevando a cabo mejoras en varias instalaciones.
Se espera que, en el futuro, la integración se expanda a otras especialidades y regiones, con el objetivo de crear un sistema de salud más eficiente y equitativo para todos los panameños.
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Por último, el ministro subrayó que la integración debe ir acompañada de un fortalecimiento del sistema de atención primaria. Esto incluirá la creación de puestos de salud en todas las comunidades, lo que permitirá que los pacientes sean atendidos cerca de sus hogares y, a su vez, reducirá la congestión en los hospitales y en las urgencias.
“Esta medida beneficiará especialmente a aquellos que sufren enfermedades comunes, como catarros o infecciones leves, y reducirá la necesidad de desplazamientos largos para consultas médicas”, concluyó Boyd Galindo.
Para Boyd Galindo, la unificación del sistema de salud en Panamá es un paso crucial hacia un modelo más eficiente y accesible para todos. Con la integración entre el Minsa y la CSS, se busca optimizar recursos y garantizar atención médica de calidad para todos los panameños, sin importar su estatus asegurador. Si se logra implementar con éxito, este proceso podría transformar significativamente la manera en que se brinda la atención sanitaria en el país.

