Más de un año después de declarada la emergencia por la contaminación de los ríos La Villa y Estibaná, en Azuero, el Ministerio de Ambiente (Miambiente) aún tiene obligaciones pendientes de pago.
La Comisión de Presupuesto de la Asamblea Nacional aprobó un traslado de $2,017,746 para que la institución cubra compromisos adquiridos durante la emergencia declarada en junio de 2025 en Herrera y Los Santos.
El traslado fue aprobado con nueve votos a favor, ninguno en contra y ninguna abstención.
Durante la sustentación, el viceministro de Ambiente, Óscar Vallarino, explicó que el Gobierno autorizó alrededor de $10 millones para atender la emergencia en Azuero. Esos recursos fueron distribuidos entre distintas instituciones y, de ese monto, Miambiente utilizó aproximadamente $5.9 millones.
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Una parte de las obligaciones de la institución quedó pendiente. Según Vallarino, los trámites de contratación y el cierre anticipado del presupuesto de 2025 impidieron completar los pagos con los recursos de esa vigencia.
Ahora Miambiente recurrirá a una reasignación de su presupuesto de inversión de 2026 para cubrir esos compromisos. Los bienes y servicios ya fueron contratados y recibidos.
Cinco contrataciones
El traslado contempla cinco contrataciones relacionadas con las acciones ejecutadas durante la emergencia:
Laboratorio regional de calidad ambiental, Los Canelos: $942,790.09
Estación de monitoreo de la calidad del agua: $396,625.00
Compra de ocho vehículos de verificación: $391,200.00
Cierre del vertedero de Macaracas: $259,144.00
Alimentación y actividades: $27,984.00

Vallarino destacó entre los resultados de estas inversiones la puesta en funcionamiento del laboratorio regional de Los Canelos, que permitirá realizar análisis que anteriormente debían efectuarse fuera del país, incluidos estudios de metales pesados.
La estación instalada antes de la planta potabilizadora permite monitorear en línea más de 14 parámetros de calidad del agua, entre ellos temperatura, oxígeno disuelto y turbidez.
Los ocho vehículos adquiridos son híbridos y están destinados a las labores de verificación y monitoreo. Según el viceministro, durante la emergencia el personal recorrió cerca de 800 kilómetros para realizar estas tareas en los ríos de la región.
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Cambios en la contaminación
Vallarino afirmó que las mediciones de contaminación pasaron de alrededor de 800 a 250 por cada 100 mililitros.
El funcionario no precisó durante la sustentación cuál era el parámetro correspondiente a esas cifras ni el período exacto utilizado para compararlas.
También informó que 14 porcicultores fueron sancionados por incumplimientos ambientales y posteriormente adecuaron sus operaciones. Además, Miambiente entregó 20 biodigestores a pequeños productores para reducir el vertimiento de residuos hacia los ríos.

La recuperación continúa
Los diputados preguntaron cuándo podría considerarse superada la crisis de los ríos La Villa y Estibaná.
Vallarino no estableció una fecha. Explicó que Miambiente trabaja con productores y comunidades en el manejo de las cuencas hidrográficas.
El viceministro señaló que el proyecto de reforestación podría contribuir a reducir la erosión en un período de entre un año y medio y dos años.
La emergencia fue declarada el 10 de junio de 2025. Más de un año después, Miambiente debe reasignar recursos de su presupuesto de 2026 para cumplir obligaciones adquiridas durante aquella crisis, mientras continúa el trabajo para recuperar las cuencas de Azuero.


