Luego de que el pediatra y director de la Fundación Pro Bienestar y Dignidad de las Personas Afectadas por el VIH-Sida (Probidsida), Orlando Quintero, se encadenara la mañana de este martes 21 de marzo en la entrada del Complejo Hospitalario de la Caja de Seguro Social se conoció que el desabastecimiento de dos medicamentos afecta a pacientes que están bajo tratamiento por VIH.
Quintero detalló que unos 3 mil 500 pacientes utilizan Atripla, pero desde hace dos semanas ya no se encuentra disponible en la CSS. Mientras que 300 pacientes usan el Raltegravir, el cual no está disponible desde hace siete meses.
Ante la falta de Raltegravir, el tratamiento del paciente se perjudica e incluso la carga viral en la sangre puede aumentar, lo que al final podría ocasionar serios problemas de salud.
Probidsida prestará atención a las medidas que adopte la CSS, especialmente en su junta directiva, para la adquisición de Atripla y Raltegravir. Igual hará con la Contraloría General de la República, que debe refrendar las compras.
El dirigente de los pacientes no se explica por qué siempre se presenta esta situación en la CSS y el Ministerio de Salud (Minsa), aunque reconoció que la situación en ésta última entidad ha mejorado.
“Ciertamente me hago la pregunta por qué si ya esta programada la compra y ya se tiene planificado el número de pacientes que están recibiendo el medicamento... Sin embargo la ‘burrocracia’ del sistema es muy grande”.
“Vamos a estar día a día evaluando el proceso de la compra de los medicamentos”, especialmente dentro de la CSS, dijo Quintero.
La Contraloría comunicó que actualmente no hay trámites pendientes para refrendar la compra de ambos medicamentos.
"Tenemos entendido que los trámites para la compra de ambos fármacos están a la espera de la aprobación del gasto por parte de la junta directiva de la CSS. Una vez ingresen a nuestra institución le daremos el trámite expedito para su debida fiscalización y refrendo", indicó la Contraloría en un boletín.
