La segunda fase de pruebas de carga controlada en el Puente de las Américas concluyó este fin de semana con resultado satisfactorio. Esto fue lo que informó el Ministerio de Obras públicas (MOP).
El resultado es adecuado en esta fase: la recolección de datos fue correcta y no se detectaron alertas inmediatas, las pruebas de carga controlada se completaron sin reportes de fallas, comportamientos anómalos críticos ni señales de riesgo inmediato. La estructura respondió dentro de los parámetros esperados frente a las cargas aplicadas.
De acuerdo a la institución, la evaluación a la que fue sometida la estructura, por la que circulan más de 65 mil vehículos al día, forma parte de un plan de mantenimiento que busca anticiparse al desgaste de una de las conexiones viales más transitadas del país.
Esta evaluación, en realidad, es una respuesta a la explosión de un tanque cisterna debajo de la estructura de metal que provocó su cierre por un par de horas y el paso controlado de autos.

El MOP destaca que no se trata del diagnóstico final. El informe deja claro que el objetivo principal es alimentar un análisis para definir el plan de acción del mantenimiento integral.
Esos datos ahora deben procesarse para determinar si hay desgaste acumulado y establecer el tipo de mantenimiento necesario que requerirá la estructura en los próximos años (preventivo, correctivo o mayor).
Evaluación ante vibraciones y pesos pesados
Entre las 10:00 p.m. del sábado y las 2:00 a.m. del pasado domingo, equipos técnicos del MOP, junto a especialistas de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) y la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP), ejecutaron pruebas de carga controlada para medir el comportamiento de la estructura bajo condiciones específicas.

El operativo consistió en la circulación alternada de dos camiones con peso regulado a lo largo de distintos carriles, mientras sensores de alta precisión —como extensómetros y acelerómetros— registraban deformaciones y vibraciones en 24 puntos estratégicos del puente.
Estos datos permitirán a los ingenieros evaluar con mayor exactitud la respuesta de la infraestructura ante el tránsito pesado, sostiene el informe.
De acuerdo con el ingeniero Edwin Lewis, director nacional de Estudios y Diseños del MOP, la información recopilada será determinante para trazar la hoja de ruta del mantenimiento integral.

En la misma línea, la subdirectora de Estudios y Diseños de la entidad, Karen Caballero, señaló que los resultados facilitarán decisiones técnicas clave para garantizar la seguridad y prolongar la vida útil de la estructura.
Las pruebas se realizaron en horario nocturno para reducir el impacto en el tráfico, en una vía que sigue siendo un eje estratégico para la movilidad en Panamá.

