
Aunque muchos habitantes de la región han logrado salir de la pobreza, no han podido abandonar su posición de “vulnerabilidad” ni acceder a la clase media por la desigualdad creciente en América Latina y el Caribe.
De hecho, la región es considerada la de mayor desigualdad en el mundo, concluyó un informe de la organización Oxfam Intermón, presentado ayer en Panamá.
Según el documento, en el último año, el número de ricos que acumulan más de mil millones de dólares creció 38%. Los multimillonarios latinos aumentaron de 111 en 2013 a 153 en 2014.
Para Rosa Cañete Alonso, responsable del informe titulado “Iguales. Acabemos con la pobreza extrema”, se plantean situaciones que en otros documentos no se habían contemplado.
Uno de estos aspectos es el denominado “secuestro democrático”, que se refiere a cómo los grupos de poder influyen para que los Gobiernos de la región no tengan iniciativas que logren reducir la desigualdad, como, por ejemplo, accesos a una educación y servicios de salud pública de calidad.
Panamá no escapa a esta realidad: es uno de los 20 países más desiguales del mundo, de acuerdo con el índice de Gini.
Rebeca Arias, del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, señaló que es posible reducir la desigualdad; de hecho, ese objetivo se incluirá en la nueva agenda de desarrollo sostenible de Naciones Unidas, después de 2015.


La desigualdad no es fortuita ni inevitable ni irreversible. Lo malo es que se está agravando: Latinoamérica sigue siendo la región más desigual del mundo y donde el último año creció en 38% el número de ricos que acumulan más de mil millones de dólares.
Ese es el resultado del informe “Iguales. Acabemos con la desigualdad extrema”, que hoy presentó Oxfam Intermón durante un foro de periodismo, en Panamá.
Según datos recientes, los multimillonarios latinoamericanos aumentaron de 111 en 2013 a 153 en 2014, convirtiéndose en la región con la tasa de crecimiento de ricos más alta del mundo.
La paradoja es que aunque muchos habitantes han logrado salir de la pobreza, persisten en su posición de vulnerabilidad económica, lo que les impide ser parte de la clase media. La situación se agrava por la desaceleración de la mayoría de las economías de la región. Según la Cepal, Panamá crecerá 7% en el 2014; el año pasado, la cifra fue 8.4%.
También está el tema de la escolaridad: mientras las “clases altas” completan en promedio 15 años de educación, “los pobres apenas logran terminar la primaria”. En el 2012 -según el informe- el 20% de los adultos más ricos de la región alcanzó casi 12 años de escolaridad; en contraste, el 20% más pobre solo cursó 5.5 años.
Rebeca Arias, del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), anunció que la reducción de la desigualdad será incluida en los objetivos de la agenda de desarrollo, post 2015.
El periodista argentino Martín Caparrós, que formó parte del foro, sostiene que hay un desconocimiento de lo que es la desigualdad. Hace más de dos siglos, en plena revolución francesa, la desigualdad era de índole jurídica. “La versión que se impone ahora es la de la igualdad de oportunidades”, reflexionó.
Más información en la edición impresa de mañana, 14 de noviembre.



