

Dos cóndores chilenos llegaron al zoológico de Medellín con la esperanza de adaptarse y comenzar un proceso de crecimiento y repoblación de esta especie amenazada y de la cual solo quedan unos 100 ejemplares en Colombia.


Los particulares chillidos de nueve monos aulladores rojos resuenan de nuevo en una zona boscosa del noroeste de Colombia, donde fueron retornados a su hábitat tras ser rehabilitados del trauma de ser cazados y domesticados.


Las ballenas, clave para el ecosistema marino, sufren el impacto del calentamiento global. "Se les ven los huesos, enfermas, con parásitos, y eso antes nunca lo veíamos", dijo a la AFP la bióloga ecuatoriana Cristina Castro.

