
La región de Panamá y Costa Rica es la única del mundo que recibe migraciones de ballenas jorobadas del hemisferio norte y del sur. Entre junio y octubre, 2 mil de estos cetáceos llegan de Antártica a las cálidas aguas panameñas. Es la migración más larga de un mamífero, unos 10 mil kilómetros.



La crisis griega no sólo tiene un impacto cruel sobre los humanos, los animales también sufren por los problemas con las importaciones.

