

Los bolivianos comenzaron a comprar en miniatura todo lo que desean obtener durante el año como parte de la celebración de la feria de Alasita, una festividad que rinde tributo a la deidad andina, Ekeko, capaz de convertir en realidad los deseos.


Dos cóndores chilenos llegaron al zoológico de Medellín con la esperanza de adaptarse y comenzar un proceso de crecimiento y repoblación de esta especie amenazada y de la cual solo quedan unos 100 ejemplares en Colombia.





