


Todos sus vecinos se fueron. Pero Marcia Lemos sueña con un milagro que salve su casa de una demolición segura: está en pleno parque olímpico de Río de Janeiro y en su lugar habrá un estacionamiento.


La contaminada Bahía de Guanabara, en Río de Janeiro, acogió el sábado su propio "funeral".



