Aldimarina López | Hace 8 añosCrecí en una familia católica donde me enseñaron las costumbres que conllevan practicar esta fe. Recuerdo siempre estar metida en actividades de la Iglesia, las que disfrutaba mucho. Una de las personas que más influyó para que esto fuera así era mi maestra de catecismo, que además era la mamá de mi mejor amiga en esos años y la que nos ayudaba en todas las tareas de la escuela. Recuerdo con gran cariño esa época de mi infancia como si fuera ayer. Dentro de las enseñanzas católicas, siempre entendí que Jesús era el hijo de Dios y que lo que quería de nosotros era que hiciéramos el bien, que amáramos a nuestro prójimo y que nos ayudáramos los unos a los otros. No recuerdo que me dijeran ama a tu prójimo si es católico, pues si tiene otra creencia, entonces no es merecedor de ese amor.
Camilo José Cela Conde | Hace 10 añosTodo eso se recuerda de manera recurrente cada 31 de diciembre y solo el paso de los siglos, o de los milenios, permite añadir una precisión más. La última consistió en aclarar que el siglo XXI no comenzaba en 2000, sino en 2001, insistencia tan verdadera como inútil, porque la entrada del nuevo milenio se festejó de manera generalizada un año antes. La costumbre manda sobre la ciencia y la razón, cosa que puede que esté mal, o puede que sea buena, pero da lo mismo, porque aparecerá digamos lo que digamos. Somos animales de costumbres, igual que lo son los domésticos, los perros y los caballos, con unas costumbres que van cambiando poco a poco sin que nadie acierte a saber por qué. Así que seguiremos comiendo y bebiendo mucho más de lo que deberíamos Navidad tras Navidad, incluso si no nos gustan, como es mi caso, ni las uvas ni el cava ni el mazapán. Lo haremos hasta que la noche de los reyes magos ponga el punto final por fin a los festejos en todo el reino salvo en Palma, la ciudad en la que vivo, porque su patrón, san Sebastián, hace que la costumbre se prolongue unas semanas más.
El sancocho reina como favorito en la gastronomía panameña
Irlanda SotilloHace 11 añosSe quitaron la escaramuza del banano y convirtieron el antiguo festival en un encuentro folclórico, cuya sede es Changuinola.
'Donde comienza la montaña', una obra sobre las tradiciones en Coclé
Fanny AriasHace 11 añosLa preservación de las costumbres, las tradiciones, las lenguas y las técnicas artesanales de una nación se guardan en la mente colectiva, y este conocimiento se transfiere de generación en generación, sostiene Manuel Grimaldo, viceministro de Comercio Interior o Industrias, del Ministerio de Comercio e Industrias, gestores de este trabajo.