Carlos AraúzHace 6 añosNo vería el tamaño de la deuda en sí como un problema, en la medida que la capacidad de repago de la misma creciera dinámicamente. En esta coyuntura y ante la imposibilidad de imprimir moneda local, no teníamos alternativa alguna. De hecho, vamos a necesitar más deuda y no debe sorprender cuando lleguemos a niveles del 60% del producto interno bruto.