Hace 19 añosLa seriedad de la justicia en Panamá solo se compara con una tragicomedia. Por un lado, los casos de alto perfil duermen plácidamente, escondidos en las gavetas del pupitre de algún juez. Caso emblemático: el de Adelag, en el que sufrieron pérdidas, calculadas en decenas de millones de dólares, 21 bancos y cerca de 60 pequeños ahorristas y acreedores. El resultado: la impunidad.
Hace 19 añosLa seriedad de la justicia en Panamá solo se compara con una tragicomedia. Por un lado, los casos de alto perfil duermen plácidamente, escondidos en las gavetas del pupitre de algún juez. Caso emblemático: el de Adelag, en el que sufrieron pérdidas, calculadas en decenas de millones de dólares, 21 bancos y cerca de 60 pequeños ahorristas y acreedores. El resultado: la impunidad.
Hace 19 añosLa seriedad de la justicia en Panamá solo se compara con una tragicomedia. Por un lado, los casos de alto perfil duermen plácidamente, escondidos en las gavetas del pupitre de algún juez. Caso emblemático: el de Adelag, en el que sufrieron pérdidas, calculadas en decenas de millones de dólares, 21 bancos y cerca de 60 pequeños ahorristas y acreedores. El resultado: la impunidad.
Hace 19 añosLa seriedad de la justicia en Panamá solo se compara con una tragicomedia. Por un lado, los casos de alto perfil duermen plácidamente, escondidos en las gavetas del pupitre de algún juez. Caso emblemático: el de Adelag, en el que sufrieron pérdidas, calculadas en decenas de millones de dólares, 21 bancos y cerca de 60 pequeños ahorristas y acreedores. El resultado: la impunidad.
Hace 19 añosSi alguna duda había sobre la creencia de que el Estado no es buen administrador, las instituciones a cargo de cuidar los bienes revertidos nos las han despejado. Numerosas casas y edificios son la prueba de que hemos perdido millones de dólares en propiedades ubicadas en la antigua Zona del Canal. La administración de las concesiones en Amador ha sido un desastre y ahora hay que sumarle este intolerable abandono que sufren valiosos inmuebles y terrenos en una zona de privilegiada ubicación. Una vez más cabe preguntarse si los funcionarios a su cargo deben o no ser responsables judicialmente por este desperdicio de recursos. Si el peso de sus tareas oficiales es demasiado, la renuncia es una buena salida, aunque la clase política desconoce esa palabra. ¿Cuál es la alternativa? ¿Seguir botando el dinero? ¿Despedir a los responsables? La respuesta es obvia, pero el asunto aquí no parece ser la eficiencia, sino la política.
Hace 19 añosSi alguna duda había sobre la creencia de que el Estado no es buen administrador, las instituciones a cargo de cuidar los bienes revertidos nos las han despejado. Numerosas casas y edificios son la prueba de que hemos perdido millones de dólares en propiedades ubicadas en la antigua Zona del Canal. La administración de las concesiones en Amador ha sido un desastre y ahora hay que sumarle este intolerable abandono que sufren valiosos inmuebles y terrenos en una zona de privilegiada ubicación. Una vez más cabe preguntarse si los funcionarios a su cargo deben o no ser responsables judicialmente por este desperdicio de recursos. Si el peso de sus tareas oficiales es demasiado, la renuncia es una buena salida, aunque la clase política desconoce esa palabra. ¿Cuál es la alternativa? ¿Seguir botando el dinero? ¿Despedir a los responsables? La respuesta es obvia, pero el asunto aquí no parece ser la eficiencia, sino la política.
Hace 19 añosSi alguna duda había sobre la creencia de que el Estado no es buen administrador, las instituciones a cargo de cuidar los bienes revertidos nos las han despejado. Numerosas casas y edificios son la prueba de que hemos perdido millones de dólares en propiedades ubicadas en la antigua Zona del Canal. La administración de las concesiones en Amador ha sido un desastre y ahora hay que sumarle este intolerable abandono que sufren valiosos inmuebles y terrenos en una zona de privilegiada ubicación. Una vez más cabe preguntarse si los funcionarios a su cargo deben o no ser responsables judicialmente por este desperdicio de recursos. Si el peso de sus tareas oficiales es demasiado, la renuncia es una buena salida, aunque la clase política desconoce esa palabra. ¿Cuál es la alternativa? ¿Seguir botando el dinero? ¿Despedir a los responsables? La respuesta es obvia, pero el asunto aquí no parece ser la eficiencia, sino la política.
Hace 19 añosSi alguna duda había sobre la creencia de que el Estado no es buen administrador, las instituciones a cargo de cuidar los bienes revertidos nos las han despejado. Numerosas casas y edificios son la prueba de que hemos perdido millones de dólares en propiedades ubicadas en la antigua Zona del Canal. La administración de las concesiones en Amador ha sido un desastre y ahora hay que sumarle este intolerable abandono que sufren valiosos inmuebles y terrenos en una zona de privilegiada ubicación. Una vez más cabe preguntarse si los funcionarios a su cargo deben o no ser responsables judicialmente por este desperdicio de recursos. Si el peso de sus tareas oficiales es demasiado, la renuncia es una buena salida, aunque la clase política desconoce esa palabra. ¿Cuál es la alternativa? ¿Seguir botando el dinero? ¿Despedir a los responsables? La respuesta es obvia, pero el asunto aquí no parece ser la eficiencia, sino la política.
Hace 19 añosCon los impuestos de los panameños, el Estado destina recursos económicos para educar a nuestra juventud, por lo que la educación es virtualmente gratis en Panamá. Dotar a los colegios de enseres y equipos es una inversión alta, pero necesaria.
Hace 19 añosCon los impuestos de los panameños, el Estado destina recursos económicos para educar a nuestra juventud, por lo que la educación es virtualmente gratis en Panamá. Dotar a los colegios de enseres y equipos es una inversión alta, pero necesaria.