





La competencia olímpica se trasladó a la cocina en Tokio, donde 26 chefs de todo el mundo demostraron su estilo y velocidad en un encuentro dominado por Brasil en esta edición.



El emperador de Japón Akihito expresó su preocupación sobre su capacidad para continuar cumpliendo con sus obligaciones, sugiriendo que esperaba una reforma de las leyes que le obligan a ejercer hasta su muerte.
