José Andrés RomeroHace 3 añosEn 2024, se enfrentan desafíos fiscales destacados, con énfasis en transparencia global. Requerimientos electrónicos, regulaciones de retenciones y criptoactivos señalan una era más rigurosa.
Redacción de La PrensaHace 3 añosCACHÉ. En la Asamblea Nacional hay una clínica de odontología que da servicio a empleados y diputados. Son tres turnos, atendidos por tres odontólogas a las que se les paga $2 mil mensuales por cuatro horas de labor, que incluyen un máximo de cuatro citas por turno. En cambio, en el Minsa un odontólogo III gana $2 mil 500 por ocho horas de trabajo y seguramente atiende más personas en cuatro horas que las de la Asamblea, cuyos períodos de espera para sus pacientes son de dos y tres meses. ¿Burocracia a pequeña escala?
Hace 3 añosEl hecho de que la Empresa de Transmisión Eléctrica, S.A. (Etesa) –una compañía que pertenece al Estado panameño– haya violado durante años la Ley de Transparencia no es excusa para perpetuar lo que a todas luces es una tapadera de situaciones que en diciembre pasado hicieron crisis cuando se detectó que tiene dos formas de brindar la información de su planilla: una que contiene el monto de los salarios, sin mencionar los nombres de los asalariados, y otra en la que solo aparece el nombre de los beneficiarios, pero no el monto del respectivo salario. Es una forma burda de violar la Ley de Transparencia, y no porque lo haga impunemente se justifica mantener ese esquema que no es más que la forma en que Etesa se burla de la ley. Lo que tiene que hacer su gerente es cumplir, sin excusas ni demoras, lo que ordena la Ley. En tanto, la Autoridad Nacional de Transparencia y Acceso a la Información (Antai) tiene que ser enérgica y sancionar severamente a todo funcionario que viole la Ley de Transparencia, una práctica que lamentablemente ha tomado demasiado cuerpo en la presente Administración.
Surse PierpointHace 3 añosAl iniciar un año nuevo siempre es propicio mirar como Janus para atrás y hacia delante. Así que desde mi perspectiva como latino y defensor de las libertades individuales, es bueno hacer una vuelta rápida por el vecindario para ver qué hay en el panorama para sentirse optimista o sentarse a llorar.
Mónica PalmHace 3 añosAlgo quedó claro tras las protestas por la aprobación del contrato minero: a la mayoría sí le importan ciertos temas ambientales.
Hace 3 añosMientras suben las muertes por covid-19 y se reporta un aumento de casos de dengue en las últimas semanas, el ministro de Salud le dice a los ciudadanos que “vayan a carnavalear, tranquilos” que no está en sus planes la suspensión de las fiestas populares que se celebrarán del 10 al 13 de febrero próximo. Sumado a ello, el Gobierno se muestra vacilante en la compra de la vacuna contra el dengue alegando que todavía no se tiene certeza de su eficacia y aún no se sabe cuándo llegará la nueva vacuna las variantes de la covid-19. Si bien para tomar decisiones de este tipo se tiene que tener suficiente evidencia científica, no es menos cierto que se mandan mensajes contradictorios, especialmente porque el propio Ministerio de Salud ha pedido a la población cumplir los normas sanitarias y vacunarse. Por supuesto que los ciudadanos tienen una cuota importante de responsabilidad. Es inaudito que, habiendo visto cómo se detuvo el avance en todo el mundo de la pandemia gracias a las vacunas, todavía haya incrédulos que le den más crédito a las teorías de conspiración que, además, son fáciles de desmentir. La salud no es un asunto de cálculo político ni de teorías de conspiración. Seamos responsables todos.