[LAS REFORMAS DE RAÚL CASTRO]
Cayetano Llobet T. | Hace 15 añosHay que tener una agudeza intelectual superior y una visión especial del mundo y de su historia para llegar a constatar, ¡después de más de 50 años!, que el socialismo cubano ha resultado un solemne y rotundo fracaso. Es cierto que todavía hay algunos –porque hay de todo en estos mundos de Dios– que están echando las campanas a vuelo porque Raúl Castro ha anunciado la nueva revolución dentro del socialismo, su gran renovación, autorizando la apertura de unos restaurantes privados, los “paladares”, que ya funcionaban discretamente, como lo sabe cualquier turista, en combinación con los choferes de taxi –empleados del Estado– por una modesta propina que equivalía a varias veces su sueldo.