Hace 16 añosLo ha dicho un comentarista de la televisión boliviana: a Evo Morales le ha derrotado el capitalismo. El presidente indigenista había decretado un aumento del precio de los combustibles de entre un 57% y un 83% –la gasolina a casi un $1.33 el litro–, lo que para el bolsillo de los bolivianos y en especial para el transporte colectivo era mucho más que una cuesta de enero.
David Alandete | Hace 16 añosSi todo sale como el presidente Barack Obama pretende, 2011 será el año en que comience a cerrarse el único frente de guerra que Estados Unidos tiene abierto: la guerra de Afganistán, que acaba de cumplir nueve años y que en 2010 ha costado a los norteamericanos 105 mil millones de dólares.
Cayetano Llobet T. | Hace 16 añosLa glotonería es un instinto natural de la política. Todo lo que huele a poder abre el apetito de una manera incontenible. No es extraño que, en las sociedades democráticas, se busquen los modos y los mecanismos para evitar que el glotón se lo coma todo. Se crean instituciones verdaderamente representativas, órganos legislativos independientes que se dedican solo a lo suyo: elaborar las normas que sirven de referencia al ciudadano; se establecen instancias para juzgar que no obedecen otras órdenes que las de la conciencia de los magistrados; los fiscales no están pendientes de lo que dice un ministro, las fuerzas armadas y de seguridad cumplen con un papel estrictamente profesional, no deliberan y no tienen nada que ver con la política. Los glotones son mal vistos y sufren porque les resulta imposible comer todo lo que quieren. Son sociedades donde el poder es flaco, pero con muy buena salud.
Carlos Alberto Montaner | Hace 16 añosCon Carlos Andrés Pérez muere también el último gran representante de la izquierda democrática, una corriente ideológica con vocación internacional que cuajó en América Latina a mediados del siglo XX. ¿Quiénes la formaban? Fundamentalmente, el peruano Víctor Raúl Haya de la Torre (APRA), el venezolano Rómulo Betancourt (AD), el costarricense José Figueres (Liberación), el guatemalteco Juan José Arévalo, el boliviano Víctor Paz Estenssoro (MNR), el dominicano Juan Bosch (PRD), los cubanos Ramón Grau y Carlos Prío (PRC) y el puertorriqueño Luis Muñoz Marín (PP).
Carlos Alberto Montaner | Hace 16 añosCon Carlos Andrés Pérez muere también el último gran representante de la izquierda democrática, una corriente ideológica con vocación internacional que cuajó en América Latina a mediados del siglo XX. ¿Quiénes la formaban? Fundamentalmente, el peruano Víctor Raúl Haya de la Torre (APRA), el venezolano Rómulo Betancourt (AD), el costarricense José Figueres (Liberación), el guatemalteco Juan José Arévalo, el boliviano Víctor Paz Estenssoro (MNR), el dominicano Juan Bosch (PRD), los cubanos Ramón Grau y Carlos Prío (PRC) y el puertorriqueño Luis Muñoz Marín (PP).
Cayetano Llobet T. | Hace 16 añosLa glotonería es un instinto natural de la política. Todo lo que huele a poder abre el apetito de una manera incontenible. No es extraño que, en las sociedades democráticas, se busquen los modos y los mecanismos para evitar que el glotón se lo coma todo. Se crean instituciones verdaderamente representativas, órganos legislativos independientes que se dedican solo a lo suyo: elaborar las normas que sirven de referencia al ciudadano; se establecen instancias para juzgar que no obedecen otras órdenes que las de la conciencia de los magistrados; los fiscales no están pendientes de lo que dice un ministro, las fuerzas armadas y de seguridad cumplen con un papel estrictamente profesional, no deliberan y no tienen nada que ver con la política. Los glotones son mal vistos y sufren porque les resulta imposible comer todo lo que quieren. Son sociedades donde el poder es flaco, pero con muy buena salud.
Danilo Arbilla | Hace 16 añosFinalmente Lula le cedió el espacio a la presidenta Dilma Rousseff. Porque mire que le costó despedirse. Se conocen pocos casos de un presidente que haya ejercido hasta el último minuto y que al irse no solo sugiriera desde ya su intención de volver en 2014 –sin darle siquiera la chance del sueño de la reelección a su sucesora y heredera–, sino que hiciera tantas recomendaciones a quien le sucede, además de colocarle varios de sus hombres de confianza, de fijarle metas algo utópicas – “que con Dilma, Brasil se convierta en uno de los países más igualitarios del mundo”– y, por sobre todas las cosas, de dejarle pendientes o encargadas determinadas tareas que debió haber encarado durante su gestión.
Danilo Arbilla | Hace 16 añosFinalmente Lula le cedió el espacio a la presidenta Dilma Rousseff. Porque mire que le costó despedirse. Se conocen pocos casos de un presidente que haya ejercido hasta el último minuto y que al irse no solo sugiriera desde ya su intención de volver en 2014 –sin darle siquiera la chance del sueño de la reelección a su sucesora y heredera–, sino que hiciera tantas recomendaciones a quien le sucede, además de colocarle varios de sus hombres de confianza, de fijarle metas algo utópicas – “que con Dilma, Brasil se convierta en uno de los países más igualitarios del mundo”– y, por sobre todas las cosas, de dejarle pendientes o encargadas determinadas tareas que debió haber encarado durante su gestión.
Sebastián Hurtado Pérez | Hace 16 añosHace pocos días me levanté temprano en la mañana y, aún medio dormido, salí a dar un paseo en bicicleta por la carretera. Luego de pedalear algunos kilómetros, me di cuenta de que el recorrido de ese día sería muy distinto de aquellos a los que estaba acostumbrado.
Sebastián Hurtado Pérez | Hace 16 añosHace pocos días me levanté temprano en la mañana y, aún medio dormido, salí a dar un paseo en bicicleta por la carretera. Luego de pedalear algunos kilómetros, me di cuenta de que el recorrido de ese día sería muy distinto de aquellos a los que estaba acostumbrado.