[BÚSQUEDA DEL BIEN COMÚN]
Pedro Miguel Lamet | Hace 16 añosLos problemas de la cosa pública y la vida política son tan antiguos como el ser humano. Ya en la vieja Grecia, para los sofistas, la política era el arte de poder persuadir mediante la palabra. Persuadir no significa tener la verdad, sino poner la palabra al servicio de unos intereses y así concebir las leyes como convencionalismos, que los hombres adoptaban para vivir en sociedad de manera diferente a como lo hacen los animales y en donde el más fuerte se aprovecha del más débil.