Violeta Yangüela | Hace 16 añosLa democracia no siempre es bonita, pero siempre es bella. Son las palabras de Joseph Morris, oficial del Board of Elections (Junta de Elecciones) de la ciudad de Chicago al término de la audiencia para debatir si Rahm Emanuel puede o no ser candidato a alcalde de la ciudad.
Carlos Alberto Montaner | Hace 16 añosEl socialismo del siglo XXI en América Latina son, en realidad, cinco. Tantos, como los países que conforman ese mundillo caudillista, antirrepublicano, caótico y con vocación autoritaria. Se unifican en el antiamericanismo, en la convicción de que los individuos deben estar al servicio del Estado, y no al revés, en el desprecio al mercado, y en la superstición de que el caudillo sabe exactamente lo que les conviene o les perjudica a todos los ciudadanos, pero son muy distintos.
Danilo Arbilla | Hace 16 añosPor más vueltas que se le dé, por muy rico que sea el idioma, es difícil seguir esquivando el bulto: Chávez ha dado un golpe de Estado. Lo dice la prensa mundial más seria y reconocida y lo denuncian las organizaciones de defensa de los derechos y libertades más respetables. Pero, ¿un golpe de Estado contra quién? ¿ya no tenía prácticamente todo el poder en sus manos? ¿Un golpe contra los 67 diputados de la oposición que el próximo 5 de enero asumirán en un Congreso de 165 miembros y que no podrán hacer nada porque Chávez tiene plenos poderes para legislar por decreto hasta las próximas elecciones? ¿O contra los diputados del propio partido (98) oficialista que eventualmente puedan disentir y en un arranque de dignidad personal y vergüenza se aparten del chavismo, y que ahora por ley podrán ser echados? ¿No será contra el único canal independiente que queda en Venezuela, o los pocos diarios que se debaten contra el hostigamiento económico y fiscal del Estado o contra los estudiantes y librepensadores que a través de la internet se comunican y transitan en libertad, para los cuales se han aprobados las leyes para acorralarlos y acabar con ellos? ¿Ni será contra gobernadores y alcaldes de la oposición a los que el Gobierno central persigue, amenaza, ignora ilegal e ilegítimamente y asfixia económicamente? ¿Contra quién? Sin duda no ha sido un golpe de Estado contra el poder Judicial, que responde a Chávez y al que da las órdenes en público y por TV y a cuyos miembros acaba de designar hace unos días, ni tampoco contra las Fuerzas Armadas venezolanas, cuyo flamante máximo jefe, recién designado por el Presidente, anunció que si en las elecciones de 2012 gana la oposición, Chávez igual continuará en el poder.
Carlos Alberto Montaner | Hace 16 añosEl socialismo del siglo XXI en América Latina son, en realidad, cinco. Tantos, como los países que conforman ese mundillo caudillista, antirrepublicano, caótico y con vocación autoritaria. Se unifican en el antiamericanismo, en la convicción de que los individuos deben estar al servicio del Estado, y no al revés, en el desprecio al mercado, y en la superstición de que el caudillo sabe exactamente lo que les conviene o les perjudica a todos los ciudadanos, pero son muy distintos.
Danilo Arbilla | Hace 16 añosPor más vueltas que se le dé, por muy rico que sea el idioma, es difícil seguir esquivando el bulto: Chávez ha dado un golpe de Estado. Lo dice la prensa mundial más seria y reconocida y lo denuncian las organizaciones de defensa de los derechos y libertades más respetables. Pero, ¿un golpe de Estado contra quién? ¿ya no tenía prácticamente todo el poder en sus manos? ¿Un golpe contra los 67 diputados de la oposición que el próximo 5 de enero asumirán en un Congreso de 165 miembros y que no podrán hacer nada porque Chávez tiene plenos poderes para legislar por decreto hasta las próximas elecciones? ¿O contra los diputados del propio partido (98) oficialista que eventualmente puedan disentir y en un arranque de dignidad personal y vergüenza se aparten del chavismo, y que ahora por ley podrán ser echados? ¿No será contra el único canal independiente que queda en Venezuela, o los pocos diarios que se debaten contra el hostigamiento económico y fiscal del Estado o contra los estudiantes y librepensadores que a través de la internet se comunican y transitan en libertad, para los cuales se han aprobados las leyes para acorralarlos y acabar con ellos? ¿Ni será contra gobernadores y alcaldes de la oposición a los que el Gobierno central persigue, amenaza, ignora ilegal e ilegítimamente y asfixia económicamente? ¿Contra quién? Sin duda no ha sido un golpe de Estado contra el poder Judicial, que responde a Chávez y al que da las órdenes en público y por TV y a cuyos miembros acaba de designar hace unos días, ni tampoco contra las Fuerzas Armadas venezolanas, cuyo flamante máximo jefe, recién designado por el Presidente, anunció que si en las elecciones de 2012 gana la oposición, Chávez igual continuará en el poder.
Violeta Yangüela | Hace 16 añosLa democracia no siempre es bonita, pero siempre es bella. Son las palabras de Joseph Morris, oficial del Board of Elections (Junta de Elecciones) de la ciudad de Chicago al término de la audiencia para debatir si Rahm Emanuel puede o no ser candidato a alcalde de la ciudad.
José Carlos García Fajardo | Hace 16 añosAl llegar estas fechas, me embarga una cierta tristura, una extraña soledad; y eso que, solo con hijos y nietos, somos 24. De niños, comenzaba un tiempo nuevo, un tiempo de rito y de celebración. No sabíamos que contribuíamos al canto de la vida que supone el solsticio de invierno para que no se acabase la luz y volviera a salir el soldespués de la noche más larga del año.
Camilo José Cela Conde | Hace 16 añosLa explicación evolutiva del sexo apunta, más allá de las ventajas de un sistema de reproducción –un sistema que combina los genes–, la necesidad de que los machos y las hembras se vean atraídos entre sí y sean capaces, pues, de distinguirse. Eso que parece tan obvio no lo es en absoluto a menudo; en particular si se trata de una especie tan alejada de la nuestra que los dos sexos nos parecen idénticos.
Camilo José Cela Conde | Hace 16 añosLa explicación evolutiva del sexo apunta, más allá de las ventajas de un sistema de reproducción –un sistema que combina los genes–, la necesidad de que los machos y las hembras se vean atraídos entre sí y sean capaces, pues, de distinguirse. Eso que parece tan obvio no lo es en absoluto a menudo; en particular si se trata de una especie tan alejada de la nuestra que los dos sexos nos parecen idénticos.