Al menos cinco semanas fueron necesarias para que los dirigentes indígenas de la comarca Ngäbe Buglé y representantes de los Órganos Ejecutivo y Legislativo llegaran a un acuerdo sobre la redacción del artículo 5 del proyecto de ley 415 que establece un régimen minero e hídrico para esa región del país.
El martes, 7 de febrero, tras intensas protestas que conllevaron el bloqueo de la carretera Interamericana durante unas 200 horas y el despeje de la vía por la unidad antidisturbios de la Policía Nacional -con saldo de un muerto y decenas de heridos- indígenas y gobierno acordaron iniciar las conversaciones para consensuar el artículo cuya redacción implicaba eliminar todas las concesiones mineras e hídricas otorgadas en áreas de la comarca y zonas adyacentes.
EL PROCESO
El 8 de febrero se reunieron por primera vez en la Asamblea Nacional, bajo la mediación de la Iglesia católica y evangélica, indígenas y representantes del Gobierno.
Luego de nueve días de conversaciones, sin lograr avances significativos, se decretó un receso de 10 días -del 17 al 26 de febrero-.
Durante esos días, en las distintas bases del interior del país y la capital los indígenas continuaron con las protestas, los cierres de calles y las vigilias, exigiendo al gobierno que aprobara el artículo 5.
El 27 de febrero se reanudaron las negociaciones en la Asamblea Nacional, pero ese mismo día -poco tiempo después de sentarse en la mesa se decretó otro receso hasta el 28 de febrero, luego de que los indígenas escucharon la sustentación del proyecto hidroeléctrico de Barro Blanco por parte de representantes de la empresa que desarrolla la obra. Ese día los indígenas anunciaron que presentarían una propuesta al Gobierno.
Las conversaciones se reanudaron normalmente y continuaron durante esos días hasta que el jueves 1 de marzo, tras un confuso incidente en las afueras del Palacio Legislativo -donde un grupo de indígenas permanece en vigilia desde que empezó el diálogo- resultaron heridos. Ese día la negociación fue interrumpida nuevamente.
En esta ocasión, los miembros de la Coordinadora por la Defensa de los Recursos Naturales y Defensa del Pueblo Ngäbe Buglé y Campesino pidieron trasladar el diálogo hacia otro sitio. Las conversaciones se reanudaron el sábado 3 de marzo, en la sede de la Organización de las Naciones Unidas en Ciudad del Saber, bajo la mediación de este organismo.
Para ello fue necesario integrar dos mesas técnicas: una para discutir el proyecto de Barro Blanco y otra para consensuar el artículo No. 5 del proyecto de Ley 415.
El pasado jueves, a las 11:55 p.m., tras 15 días de negociaciones en la casa de las Naciones Unidas, los indígenas y el Gobierno firmaron los acuerdos que habían estado negociando, uno de los cuales establece un proceso de fiscalización y no de suspensión del proyecto Barro Blanco, y la aprobación de una nueva redacción del artículo No. 5 del citado proyecto. Además, el compromiso del gobierno de atender una serie de reclamaciones que los indígenas fueron agregando durante la negociación.
Pese a este acuerdo, las protestas y los cierres parciales y totales de las vías en la Interamericana así como en Pacora continuaron.
De acuerdo con los indígenas que encabezan las protestas, no están satisfechos con el acuerdo pactado.
En tanto, la cacica general, Silvia Carrera, reapareció este sábado, 17 de marzo en Veraguas, mas no ante los miembros de su pueblo sino ante un grupo de docentes de Veraguas. Desde ese escenario hizo un llamado a las bases indígenas que hasta ayer insistían en los cierres de calles en el interior del país.
Este lunes. 19 de marzo, la Comisión de Comercio recibirá, formalmente, el acuerdo firmado y lo presentará al pleno de la Asamblea Nacional.