Rosario Arias de Galindo | Hace 10 añosTodavía recuerdo con bastante exactitud las conversaciones de Ricardo con el grupo de mujeres que integrábamos la organización UNIDAD. Al final, siempre me iba satisfecha porque escuchar a Ricardo era como abrir las puertas nuevas de un discurso que nos enriquecía, que no solo explicaba la naturaleza de las cosas que estaban sucediendo, sino que señalaba el camino de lo posible, del optimismo que debíamos tener en aquellos días de la gran lucha de la Cruzada Civilista.
Dr. Pedro Ernesto VargasHace 10 añosLlegó el tiempo para las lecciones que se aprenden cuando el maestro deja el aula. Llegó el tiempo para reconocer que la postura patriótica es la vertical; para recordar que la honradez en la función pública no es una promesa sino la forma de ejercerla; para gritar que la voz es alta cuando dice la verdad y no tiene lugar para la mentira, que la opaca. Llegó el tiempo para emular la alegría en el rostro de Ricardo empeñado en cada lucha, no importa qué lejos y difícil se hiciera el camino y el cansancio en las manos; no importa cuánta bayoneta apuntara a su pecho; no importa cuánta ignominia lo despojara de sus derechos o tratara de doblegarlo.
Ricardo Arias Calderón reunió en su sepelio a quienes hace unas décadas eran adversarios acérrimos en una ceremonia que celebró su vida, su legado y en la que se exhortó a seguir su ejemplo de hacer de la política una forma de servicio a los más necesitados.
Por sus ejecutorias, Ricardo Arias Calderón fue conducido en un carro de extinción de incendios, como corresponde en un funeral de Estado.
Yasmina ReyesHace 10 añosTan temprano, que el carro de extinción de incendios que llevaría a Arias Calderón al sitio de su descanso final, no terminaba de recibir el manto de rosas blancas sobre el que se posaría el féretro y que intensificaban la fulgurante luz del sol.
Despiden a Ricardo Arias Calderón celebrando su vida
Hace 10 añosLa familia del eminente dirigente socialcristiano llamó a los políticos de hoy a que, en este momento crítico para la Nación, recuerden su enseñanza de que se lidera con el ejemplo y que los valores y los principios no se negocian.
Manuel Vega LooHace 10 añosAl lugar llegaron representantes de los diferentes sectores políticos y de la sociedad civil organizada. Todos lo recuerdan como un hombre íntegro, que luchó por la democracia y ayudó a forjar el futuro del país.
Hace 10 añosAquí, en "La Prensa", desde hace 36 años, hemos sido testigos de su heroicidad, de sus lágrimas y glorias, de su gallardía a la hora de poner el pecho, de su pluma valiente en defensa de los ideales y las libertades individuales de los panameños.
Ricardo J. Bermúdez D. | Hace 10 añosHay sucesos que afectan el andar de una nación. Al llegar a oídos empieza una alteración súbita y de manera imperceptible el país cambia, y no vuelve a ser lo que otrora fue. Tan pronto ocurren se mezclan la congoja y el sosiego, y un claroscuro anímico establece un antes y un después. La sociedad se reduce y da paso a una tristeza rara, un sentir agridulce que dse debate entre el vacío de la partida y el legado de su vida plena.
I. Roberto EisenmannHace 10 añosSin embargo, y esa es la razón de este artículo… puestas en la balanza de nuestra relación, las diferencias son minúsculas frente a los objetivos compartidos.