
Fue un fin de semana de Grandes Ligas que se vivió en la ciudad de Panamá cuando los Yankees y los Marlins se enfrentaron en dos partidos de pretemporada en honor a Mariano Rivera, en la denominada Serie de la Leyenda, que se resume en una actividad sin precedentes en el estadio Rod Carew.
Mariano Rivera, exlanzador de los Yankees durante 19 temporadas en las Mayores, cumplió su sueño de traer al equipo a Panamá y el sábado se sintió emocionado por el respaldo de la afición, siendo ovacionado.
Fue el esperado reencuentro entre Rivera y la fanaticada panameña. derek Jeter dijo estar contento por atender la invitación para estar en el homenaje a Mariano Rivera, mientras que el técnico Joe Girardi destacó la hospitalidad de la afición istmeña.
El pasado sábado por la noche los Marlins se llevaron el triunfo por marcador de 5 carreras 0, en un partido en el que cuatro lanzadores se combinaron para dejar sin imparable a la ofensiva de los Yankees.
“Fue un gran partido y estábamos nerviosos cuando nos dimos cuenta”, dijo por su parte el primera base de Miami Giancarlo Stanton.
El domingo se vivió otro gran día cuando el lanzamiento de honor estuvo a cargo del ex boxeador panameño Roberto Manos de Piedra Durán. Fue el encuentro entre dos leyendas del deporte panameño: Durán y Rivera.
Girardi preguntó que con cuánta frecuencia se tienen a dos leyendas haciendo el lanzamiento de honor. La victoria en esta jornada de cierre fue para los Yankees que lo hicieron por 7-0, con destacada actuación del estelar CC Sabathia quien no toleró imparable en cinco entradas trabajadas.
La Serie de la Leyenda terminó con una asistencia de 48 mil 708 al estadio Rod Carew, reportó Major League Baseball. El sábado se registró una entrada de 26 mil 686 aficionados y ayer, domingo 22 mil 22.


Ha entrenado a Rosendo Álvarez, Víctor Córdoba, Carlos El Púas Murillo o Roberto Mano de Piedra Durán: campeones mundiales y glorias de Panamá. Ha viajado y se siente orgullosa de sus boxeadores y agradecida con cada uno de sus mentores y jefes.
Con 68 años, sube con dificultad los 60 escalones que la llevan hasta el ring, en la tercera planta del edificio Créditos Latinos, en Avenida B. Lleva 13 años trabajando con Rogelio Espiño. Y más de 30 años en el mundo del boxeo. Antes, dice que trabajó vendiendo periódicos, en el gobierno, en el hipódromo, limpiando zapatos…
Va y viene cada día al gimnasio con unos documentos que muestra. “Me mandaron unos exámenes pero lastimosamente el Seguro no sirve. Tengo que ver dónde consigo yo hacerme esos exámenes".
En ocasiones tiene que coger el teléfono para pedir ayuda a algún político o amigo. “Yo soy sola. ¿Quién me mantiene a mí? Cada día tengo que tomarme una pastilla que cuesta $5”. Y además tiene que pagarle al banco todos los meses.
María Toto Murillo sigue subiéndose al cuadrilátero cada mañana. Trabaja en su casa, por su barrio y en el gimnasio. Ejemplo y figura del boxeo nacional, sus títulos no le han valido para disfrutar del merecido descanso. “Yo lastimosamente ya no puedo estar en esto, porque tengo problemas en la columna, en las rodillas...”
“Le he pedido a este Gobierno un taxi para poder sobrevivir, porque no puedo vivir”. Todavía hoy sigue parando los golpes que le da la vida. Con 7 años salió de su natal Colón. “Me vine de Colón porque mi papá me daba palo. Yo me crié sola contra el mundo”.
Celebrábamos recientemente el día internacional de la mujer trabajadora: María es mujer y madre trabajadora de 68 años, tiene un hijo. “Yo he sido toda la vida una mujer trabajadora”.
Vea en el video cómo es una mañana de trabajo de María Toto Murillo.


Hacer una foto durante la filmación de la película Manos de Piedra ayer, domingo, era misión imposible. Eugenio, un padre orgulloso, en un descuido, consiguió sacarle una instantánea a su hija con el celular.
Sentado en la fonda Pritti, muestra la fotografía de su hija Valeria en medio de las protestas que recrean las del 9 de julio de 1964 contra las tropas estadounidenses.
La escena en la que Valeria hace de extra sirve para poner en contexto un momento de la infancia del legendario boxeador Roberto Durán, sobre el que versa la producción Manos de Piedra.
El rodaje de la cinta comenzó ayer en el Casco Antiguo, justo enfrente de la estación policial de la Avenida B. Valeria, la joven de 17 años, es una de los casi 50 extras que ayer daban vida a los uniformados del Instituto Nacional de la época. “Traje a mi hija a las 3:00 a.m.”, explica su papá.
Pasadas casi 15 horas, su hija y el resto de actores repiten una y otra vez la misma escena. Una sonrisa de más o mirar a la cámara eran motivos suficientes para desechar la toma y repetir.
A primera hora los jóvenes recibieron el vestuario, se maquillaron y algunos hasta tuvieron que pasar por manos del peluquero, puesto que hasta el peinado debe ser el idóneo. En la escena, los chicos se manifiestan frente a la sede de la Policía local, convertida ayer en comisaría estadounidense.
Llantas quemadas, vehículos volcados, hasta un diablo rojo, aparece en el escenario. Los uniformados llevan pancartas en las que se lee “Yankis go home”, o “Un solo territorio, una sola bandera” y corren de un lado al otro de la calle.
UNA VALIOSA EXPERIENCIA
Para la mayoría del equipo, Manos de Piedra es su primera experiencia en el cine. "Una gran oportunidad para ir conociendo cada etapa e ir creciendo en el proceso de convertirse en un buen actor”, dice Héctor Boltrán Castro.
Boltrán tiene 23 años y quiere resaltar en el mundo de la actuación. Ya antes había participado en obras de teatro. Ayer aprendió algo. “Una película es la búsqueda de la perfección y grabas una escena 30 veces y dices por qué, pero el director busca un concepto de perfección”.
Boltrán toma aire en la fonda Pritti junto a Marcos Giovani y Tachara Valentín. Ella es una de las siete chicas que participa en el rodaje. “Está muy bien conseguido la escena”, comenta. Y ella sabe bien de lo que habla. Estudia en el Colegio Artes y Oficios y reconoce que no es la primera vez que huele las llantas de los carros quemadas.
En la fonda, Yanell Morán, dueña del establecimiento, reconoce que con el cierre de calles las ventas de comidan han bajado. Pero está emocionada porque su fonda próximamente se convertirá en escenario de Manos de Piedra.
“Traerán televisores antiguos en blanco y negro y veremos una de las peleas de Durán”, cuenta.
Durante los próximos meses el equipo de producción de la película se desplazará por diferentes puntos de la ciudad y del país y hará soñar a muchos con su minuto de gloria junto a algunos de los grandes del cine del momento: Robert de Niro, Ana de Armas o Usher.
En el video que acompaña puede ver la escena grabada ayer en la avenida B.

