


Camaçarí estaba presa del caos con los hospitales atestados de pacientes desesperados por saber qué les ocurría, sin sospechar que serían los primeros casos confirmados del virus zika, que inició en esta ciudad de Brasil su brote explosivo.

Mientras Sudáfrica experimenta su segundo año de sequía, voluntarios recolectan miles de litros de agua, enviándola en camiones a las ciudades más secas del país.




