Como ciudadano, todo lo que ocurre a tu alrededor, en tu barrio, en tu ciudad o tu país, es de importancia para ti y tienes el derecho de prestarle atención y formarte un juicio personal sobre cualquier cosa.
Por lo tanto, también tienes el derecho de investigar, averiguar, inquirir sobre cualquier tema que te inquiete o te interese. Puedes leer libros, archivos, revistas, ver televisión, navegar por internet, preguntar o cuestionar por las redes sociales, consultar bases de datos, hablar por teléfono o chatear para intercambiar opiniones e información y hacer pública esta información si consideras que lo amerita. Claro, siempre respetando a las personas y haciéndolo con un sentido ético, cuidándote de no esparcir mentiras o hechos no verificados.
Así es como lo hacen, por ejemplo, los periodistas. Pero cualquier persona, también puede hacerlo.