Justo cuando la Organización de Estados Americanos (OEA) acoge finalmente la propuesta de convocar al Consejo Permanente para analizar la crisis política en Venezuela, el presidente de ese país, Nicolás Maduro, tomó la decisión de romper relaciones políticas y económicas con Panamá.
“No vamos a permitir que nadie se meta impunemente con nuestra patria, lacayo rastrero, presidente de Panamá”, dijo Maduro.
Incluso, acusó al presidente, Ricardo Martinelli, de obrar “activamente contra Venezuela, creando condiciones para que la OEA y otros organismos den un paso de intervención” en su país.
“Sorprende la decisión del Gobierno de Venezuela. Panamá solo anhela que ese hermano país encuentre la paz y fortalezca su democracia”, fue la respuesta inmediata del presidente, Ricardo Martinelli, a través de la red social Twitter.
Panamá solicitó en febrero ante la OEA la reunión del Consejo Permanente, pero no tuvo éxito. En un segundo intento, la OEA acogió la propuesta: hoy a las 3:00 p.m. está prevista una reunión para analizar la iniciativa de convocar a una reunión de cancilleres.
El embajador de Panamá en la OEA, Arturo Vallarino, adelantó que durante la sesión pedirá el envío de una misión especial a Venezuela. “Panamá no ha hecho otra cosa que invocar la carta del organismo para considerar, sin adelantar opinión alguna, lo que sucede en ese país, Venezuela; así que no creemos merecer ni las descalificaciones ni los insultos de los que se nos hace objeto”, expresó.
Por su parte, Maduro dijo: “A Venezuela no la pisa ninguna delegación de la OEA sin nuestra autorización, sin nuestra invitación”.