Un grupo de residentes de Curundú se enfrentó con miembros de la unidad de control de multitudes de la Policía Nacional.
El grupo ingresó al antiguo Mercado de Abastos para llevarse los hierros de las viejas instalaciones.
La Policía llegó al lugar para impedir el hurto y brindar seguridad al personal encargado de desmantelar las estructuras. Decenas de personas lanzaron piedras, botellas y otros objetos a los agentes policiales.