CHITRE, Herrera. -Autoridades del Gobierno volvieron a reiterar hoy en la capital herrerana que el agua de las potabilizadoras de Chitré y Los Santos es apta para el consumo, tratando de disipar la desconfianza que tiene la comunidad.
El pasado viernes 19 de septiembre, el ministro de Salud, Francisco Javier Terrientes, solicitó a la población de Azuero no consumir el agua que salía por los grifos, ya que el nivel de atrazina -13 partes por billón (13ppb)- en el río La Villa, que abastece ambas plantas, la hacía no potable.
Pero, pasado solo dos días (domingo 21 de septiembre) se informó a la población de los 14 corregimientos de Guararé, Chitré, Los Santos y Las Tablas que los niveles eran normales y se podía consumir.
Hoy, Miguel Antonio Mayo, viceministro de Salud, reiteró en conferencia a la comunidad de Azuero que el agua se puede ingerir porque es potable.
Dijo que se mantiene el monitoreo constante para medir el nivel de atrazina en el agua del río, y fue por eso que se percataron la semana pasada del nivel de atrazina y tomaron las medidas respectivas.
Mayo explicó que hubo mucha lluvia entre el viernes y domingo y por eso se diluyó rápidamente el herbicida.
El funcionario aseguró que hasta este martes 23 de septiembre las concentraciones de la atrazina en el agua se mantenían por debajo de 1 parte por billón.
Se dio a conocer que según la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos, basados en la revisión científica, las exposiciones a la atrazina a corto, mediano o largo plazo no han demostrado mayor repercusión en la salud humana. Siempre y cuando se usen los parámetros de menos de 3 partes por billón.
La vida media de la atrazina en el agua depende de las lluvias y la temperatura, de allí que entre más calor la degradación es más rápida.
Por su parte, el ministro de Desarrollo Agropecuario (Mida), Jorge Arango, dijo que desde el 1 de julio está monitoreando la cuenca del río La Villa y sus quebradas.
Aseguró que los siembros que están a orillas del río no son ni la tercera parte de los que se han tenido en años anteriores.
Arango dijo que ante el fenómeno de El Niño el caudal del afluente cambia drásticamente, y ya el río ha sufrido variables en los últimos meses.
Cuando el río baja su caudal de forma drástica la concentración de los niveles de agroquímicos que pueden haber en él se elevan. "Esos parámetros pueden cambiar en 24 horas, dependiendo de los afluencias que tenga el río o de los volúmenes de agua que tenga", explicó.
Afirmó que se ha inspeccionado toda la cuenca y no se hallaron animales con síntomas de envenenamiento por agroquímico.
