CHITRE, Herrera. - Con una misa y colocación de ofrenda floral en el busto del médico guerrillero Hugo Spadafora, familiares y amigos recordaron el vigésimo noveno aniversario de su desaparición física.
La ceremonia religiosa se celebró en la catedral San Juan Bautista de Chitré y acto seguido se procedió a colocar una ofrenda floral en el busto, ubicado en el Parque Unión, erigido durante la pasada administración municipal.
Carmenza Spadafora, hermana del médico, dijo que poco a poco se ha ido consolidando la figura de Hugo, que "fue un hombre que luchó por su país, por la democracia y sus ideales".
Tras indicar que Hugo fue un héroe para recordar, su hermana dijo confiar en que para el 2015, a 30 años de su desaparición, se pueda hacer un homenaje no solo a Hugo sino a todas las víctimas que lucharon por la democracia.
Spadafora dijo que su hermano pareció profetizar cuando hace 35 años habló de unidad nacional y ahora, en el 2014, panameñistas y perredistas, que el propio Hugo llamaba los pilares de la historia de la política panameña, se pudieran unir. "Y hoy vemos cómo se da esa unidad por la gobernabilidad y por el bien del país.
Los seguidores de esos grandes líderes, Omar Torrijos y Arnulfo Arias, finalmente unidos para echar adelante al país", dijo Carmenza. Agregó que su familia no perdona al exhombre fuerte Manuel Antonio Noriega, preso en El Renacer, porque no le han visto arrepentido ni tampoco ha pedido perdón.
"El que lo perdonemos ante Dios es un acto de fe de cada uno, pero él tiene que seguir pagando lo que le debe a la sociedad civil, pagando esa condena en una cárcel", aseguró. En estos actos también estuvo Jeronomina Minera, quien el 27 de septiembre de 1978 viajó a Nicaragua junto a Hugo Spadafora.
Dijo que de Hugo Spadafora aprendió a luchar y defender a las personas más necesitadas y oprimidas. Minera dijo que la desaparición de Hugo la impactó en lo más profundo de su ser, porque era un hombre luchador y fiel defensor de la democracia.
El 13 de septiembre de 1985, Hugo Spadafora Franco fue decapitado. Su cuerpo fue hallado al día siguiente en el río La Vaquita, en Costa Rica. Su cabeza nunca apareció. Tenía 45 años de edad y muchas ganas de probar los vínculos del dictador Manuel Antonio Noriega con el narcotráfico.
