Hace 10 días el Ministerio de Salud (Minsa) declaró una “alerta nacional” tras la detección del primer caso autóctono del virus “chikungunya” en Panamá y desde entonces ha aumentado la cantidad de personas afectadas por el virus.
El último informe del Minsa señala que en el país se han detectado 14 casos de "Chikungunya", de los cuales uno es autóctono y el resto importado.
La mayoría de los casos importados proceden de República Dominicana y Haití, mientras que el caso autóctono fue detectado en el sector de Calidonia. A pesar de esto, el Minsa considera que el país se encuentra “estable” en cuanto a casos de "chikungunya".
PREVENCIÓN
La directora nacional de Salud, Itza Barahona de Mosca, opina que la solución del problema está en manos de la población.
“Hay que eliminar todo lo que acumule agua, especialmente lo que está adentro y alrededor de la casa. Dedique 30 minutos de su vida para salvar su vida", añade.
La jefa de epidemiología del Minsa, Lourdes García, por su parte, explicó que cuando se detectan casos de pacientes que hayan adquirido el virus fuera del país, personal médico dentro de las zonas fronterizas y aeropuertos notifica el caso como sospechoso y de inmediato se toman las medidas sanitarias.
Acciones de prevención, orientación, fumigación y nebulización en los predios del área donde son reportados los casos realiza el Minsa diariamente.
El virus o fiebre “chikungunya” es transmitido por el mosquito Aedes Aegypti y Aedes Albopictus, causa síntomas similares al dengue y afecta las articulaciones. La enfermedad puede causar artritis crónica a los pacientes durante meses.
Si alguna persona presenta alguno de estos síntomas debe acudir de manera oportuna a su médico y evitar automedicarse, según recomendaciones.
