LISBOA, Portugal. (REUTERS). -Los problemas financieros de limperio financiero portugués Espírito Santo se propagaban fuera de las fronteras el viernes, luego que el banco central de Angola dijo que la división local de Banco Espírito Santo necesitaría un incremento de capital para lidiar con créditos incobrables.
Banco Espírito Santo (BES), el mayor prestamista de Portugal, está bajo escrutinio de los inversores y reguladores tras conocerse de irregularidades financieras en compañías de propiedad de la familia Espírito Santo, el mayor accionista del banco, que ha elevado la probabilidad de pérdidas graves para el banco.
Los inversores están pendientes de posibles deudas de la unidad angoleña de BES, que opera desde hace 12 años.
El gobernador del Banco Nacional de Angola, José de Lima Massano, rompió el silencio de su Gobierno sobre el tema y dijo que la subsidiaria angoleña BESA tenía problemas con su cartera de créditos.
"Tenemos operaciones en un estado irregular, operaciones de créditos 'malos', afirmó Massano el martes al Parlamento angoleño, que fueron enviados a Reuters por email el viernes.Massano no entregó más detalles sobre el tipo ni magnitud delos créditos malos, aunque afirmó que los problemas en BES A norepresentan una amenaza al sistema financiero de Angola.
Las revelaciones de Angola tienen lugar en momentos en quePortugal intenta garantizar a los inversores que los problemasdel imperio de la familia Espírito Santo no afectarán a laestabilidad financiera del país.
En mayo, BES dijo que auditores independientes habíanencontrado "irregularidades" en Espírito Santo International, o ESI, el conglomerado en la cima del imperio financiero del clanportugués.
