Gremios empresariales de Costa Rica cerraron filas para apoyar las medidas de presión por parte del gobierno de Laura Fernández, para que se reabra el comercio de productos alimenticios, lácteos, frutas y agropecuarios de ese país al mercado panameño.
Los empresarios ticos solicitan un diálogo técnico que permita que se reconozcan las reglas de la Organización Mundial del Comercio y se apliquen mecanismos diplomáticos para la solución del conflicto comercial.
La Cámara de Exportadores de Costa Rica (Cadexco) hizo un llamado a que ambos gobiernos activen los mecanismos diplomáticos hacia una solución equilibrada y sostenible en la que prime el dialogo y mejor interés de los pueblos costarricense y panameño.
“Los productos agropecuarios costarricenses cumplen con altos estándares internacionales y mantienen presencia constante en los mercados más exigentes del mundo. Confiamos en que, mediante el entendimiento mutuo y la voluntad de apego a los compromisos internacionales por parte de Panamá, se logre levantar las injustificadas restricciones de ingreso aplicadas por el vecino del sur a productos como fresa, lácteos, piña fresca, cárnicos de res, cerdo y pollo, así como banano y plátano; las cuales, han generado afectaciones importantes para nuestro sector agroexportador”, señaló Víctor Pérez, presidente de Cadexco.

La Cámara de Comercio de Costa Rica también se unió a la exigencia por parte del gobierno de ese país para exigir el respeto de los acuerdos comerciales bilaterales y regionales con Panamá, así como el restablecimiento de condiciones comerciales justas, transparentes y acordes con las reglas del comercio internacional y el Estado de derecho.
El gremio comercial costarricense señala que las restricciones impustas por Panamá no tienen fundamentos sanitarios y fitosanitarios y respaldan la decisión de la Organización Mundial del Comercio que ordenó a Panamá a levantar las medidas.
“Costa Rica debe procurar el pleno respeto de los acuerdos comerciales vigentes. Desde la Cámara de Comercio respaldamos las gestiones del Gobierno que permitan restablecer condiciones comerciales justas, transparentes y acordes con las reglas internacionales, en beneficio de la seguridad jurídica y del fortalecimiento de la relación bilateral entre Costa Rica y Panamá”, señaló Arturo Rosabal, Presidente de la Cámara de Comercio de Costa Rica.

Adjuntos
Posición CICR_Panamá.pdfLa posición más fuerte la tuvo la Cámara Nacional de Productores de Leche de Costa Rica, que aseguró que Panamá mantiene desde 2020 un “embargo comercial sistemático e injustificado” que ha provocado pérdidas superiores a $200 millones al sector.
Panamá frena venta de energía a Costa Rica como medida de retorsión
La presidenta del gremio, Ivannia Quesada, calificó las medidas como “represalias arbitrarias e injustificadas” y sostuvo que el bloqueo responde a “una política proteccionista disfrazada con pretextos sanitarios”.
En contraste, la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (Cciap) y el Sindicato de Industriales de Panamá (SIP) respaldaron públicamente la posición del Gobierno panameño frente al conflicto comercial con Costa Rica.
Ambos gremios coincidieron en que Panamá tiene derecho a proteger su producción nacional y exigir relaciones comerciales basadas en reciprocidad, equilibrio y reglas claras.
El presidente de la Cámara de Comercio, Aurelio Barría Pino, señaló que “el diálogo siempre será el camino deseable entre países vecinos; sin embargo, para que produzca resultados concretos debe darse en un marco de respeto mutuo, sin presiones ni discursos que eleven innecesariamente la tensión”.

Mientras tanto, el Sindicato de Industriales de Panamá advirtió que la prolongación del conflicto afecta la competitividad y recordó que la balanza comercial favorece ampliamente a Costa Rica.
Según cifras citadas por el gremio de industriales de Panamá, en 2025 Panamá exportó bienes por $41.4 millones hacia Costa Rica, mientras que las importaciones desde ese país alcanzaron $458.1 millones, reflejando un déficit superior a $416 millones.
La tensión bilateral aumentó luego de que la presidenta costarricense, Laura Fernández, denunciara un supuesto “bloqueo comercial” panameño y anunciara presiones diplomáticas internacionales para defender a productores de papa, cebolla y lácteos. “Yo no voy a consentir que se maltrate por bloqueos que no tienen sustento legal a los productores nacionales”, afirmó la mandataria.

En respuesta, el presidente José Raúl Mulino anunció la suspensión de la venta de energía eléctrica a Costa Rica como medida de reciprocidad. “Por lo pronto no hay venta de energía a Costa Rica. Así de sencillo”, declaró el mandatario, quien además cuestionó que el conflicto se maneje públicamente mediante conferencias de prensa y no a través de canales diplomáticos.

El conflicto comercial entre ambos países se remonta a 2019 y 2020, cuando Panamá suspendió permisos sanitarios a plantas costarricenses de productos lácteos y cárnicos. Aunque un panel arbitral de la Organización Mundial del Comercio (OMC) falló inicialmente a favor de Costa Rica en 2024, Panamá apeló la decisión en 2025, por lo que el caso permanece abierto.
La controversia ocurre en medio de una relación comercial estratégica para Centroamérica. Datos de la Secretaría de Integración Económica Centroamericana (Sieca) muestran que en 2025 Costa Rica exportó a Panamá $612.9 millones, mientras Panamá exportó al mercado costarricense apenas $41.5 millones. Panamá, además, importó desde Costa Rica bienes por $458.1 millones durante el año pasado.

