Luego de confirmarse que los restos óseos encontrados en Alto de Romero, Valle Riscó, Bocas del Toro, pertenecen a las malogradas estudiantes holandesas Kris Kremers y Lisanne Froon, desaparecidas de Boquete desde el 2 de abril pasado, sus familiares solicitaron a las autoridades panameñas una investigación exhaustiva para esclarecer las causas reales de la muerte de ambas.
Jerome van Passel, vocero de sus consternados padres, aceptó en forma definitiva que los resultados de las pruebas de ADN hechas a un pie putrefacto y a un hueso de pelvis hallados en el lecho del río Culubre son de las dos jóvenes europeas.
“La conmoción que ha provocado la noticia en las familias ha sido grande y piden a todos que tengan en cuenta su necesidad de procesarlo en calma”, afirma.
Además, solicitó a los medios de comunicación respeto en su trabajo y cautela al hacer sus publicaciones, para evitar un sufrimiento mayor del que están pasando.
En comunicado hecho público, ambas familias indican que “este es un capítulo muy oscuro, en el que aún quedan muchas preguntas que ensombrecen el fatal desenlace de Kris y Lisanne. Solo hay una forma de encontrar respuestas para estas familias: continuar la búsqueda”, señala.
En tanto, el personal del Ministerio Público que fue destacado en la zona de hallazgos de Valle Riscó bajó de la cordillera debido al mal tiempo y no ha podido retornar desde el sábado 21. Aún no se tiene fecha para reanudar la búsqueda de nuevas evidencias.
La fiscal primera superior de Chiriquí, Betzaida Pittí, dijo que ha estado lloviendo mucho y los víveres se estaban acabando, por lo que si el mal tiempo continúa no podrá exponerlos a riesgos.
