Miles de panameños se han trasladado al interior del país a celebrar el Carnaval, principalmente en las provincias centrales.
En la imagen se muestra la celebración en La Villa, provincia de Los Santos, con la reina de Calle Arriba, Cecilia Johan López, mientras que en la capital, el jolgorio -con menos participación- se celebra en la cinta costera con artistas contratados por la Autoridad de Turismo de Panamá.
‘Panamá, un país en fiesta’ se caracterizó por tener mucha agua
La alegría contagió ayer a la multitud que se dio cita en la primera etapa de la cinta costera para participar del Carnaval “Panamá, un país en fiesta 2019”.
Bajo los chorros de agua que lanzaban los carros cisterna, miles de personas de todas las edades danzaban al son de las tonadas de las murgas en algunas áreas o la presentación que hacían los artistas.

El calor que generaban los rayos del sol invitaba a los fiesteros a acercarse al área de los culecos para refrescarse bajo el agua de los cisternas.
Vigilancia
La fiesta continuaba en el área de culecos, principal atractivo de este Carnaval en horas del día, mientras que los propietarios y dependientes de unos 58 puestos de comidas y bebidas preparaban los alimentos para ofrecer a quienes se acercaron a disfrutar de la fiesta más popular del país.
Los alimentos que ofrecen estos vendedores, en general, son sanos, porque reciben una previa inspección de las autoridades sanitarias de la Región Metropolitana de Salud.
Enrique Bieberach, médico de la Región Metropolitana de Salud, expresó que a todos los puestos de comida se les hace una inspección para garantizar que los productos que están ofreciendo se encuentren en buen estado.
De hecho, Bieberach indicó que durante un recorrido para inspeccionar estos puestos de venta encontraron alimentos (carnes) que no estaban en buen estado, algunas sopas agrias y productos abiertos, cuando debían estar cerrados.
El médico indicó que es difícil hacer comprender a los los comerciantes que es necesario que cumplan con la cadena de frío apropiada.
Añadió que lo que ocurre es que el primer día (viernes), los comerciantes ingresan alimentos frescos, pero como no logran venderlos en su totalidad los guardan para usarlos los próximos días sin una buena refrigeración.
Movimiento
La música se apoderaba de la cinta costera, no solo en el área de los culecos, sino también a lo largo de los puestos de ventas
Yovana Gálvez, vendedora en un puesto de comida, soda, agua y cerveza, explicó que hay más venta en las noches que en el día, pero en general “los productos se están vendiendo”
Aun así, Gálvez espera que en los siguientes días (hoy, lunes y mañana, martes) haya más público.
Por otro lado, en las diferentes entradas habilitadas para ingresar a la cinta costera, los agentes de la Policía Nacional se aseguraban de que los asistentes cumplieran con todos los requisitos para garantizar una fiesta sana para toda la familia.
