El pasado sábado visitó Panamá el fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI), el criminalista británico, Karim Khan. Poco trascendió del motivo de su visita, más allá de dos comunicados oficiales.
La Corte Suprema de Justicia y el Ministerio Público informaron que se trató de una “visita de cortesía” en la que participaron, además de Khan, Thomas Edward Lynch (asesor principal), Eugenia Valenzuela (oficial jurídica) y Nuria Vehils (asesora en Relaciones Exteriores). Igualmente, estuvieron los magistrados de la Corte y el procurador general de la Nación encargado.
Fuentes de la Corte informaron Khan pidió la cooperación de Panamá, como país signatario del Estatuto de Roma, que estableció CPI.
Según la página web de la CPI, una delegación del organismo encargado de investigar a las personas acusadas de cometer crímenes de genocidio, guerra, agresión y lesa humanidad, visita por 10 días la región entre el 25 de octubre y el 3 de noviembre.
Khan ya visitó Colombia y esta semana irá a Venezuela, invitado por el régimen de Nicolás Maduro.
En la CPI hay un expediente preliminar contra el gobierno de Maduro desde 2018, al que acusan por la comisión de crímenes de lesa humanidad durante las protestas antigubernamentales del año 2017.
A propósito de esta gira, el diario El País de España le preguntó a Khan qué debería hacer Maduro para evitar una investigación. Su respuesta fue: “No voy a usar su formidable plataforma para darle consejos a un jefe de Estado. El Estatuto de Roma es claro en cuanto a lo que se necesita. Si un país da un paso al frente, yo me haré a un lado”.
Organizaciones defensoras de derechos humanos en Venezuela esperan que el fiscal pueda reunirse con las víctimas y familiares de las personas que han muerto a causa de la represión oficial.


