La defensa legal de Valter Lavítola, imputado por supuesta extorsión a Impregilo, a instancias del ex mandatario Ricardo Martinelli, ha pedido a la Fiscalía del Tribunal de Nápoles una cita judicial para que su cliente sea de nuevo interrogado.
Inquirida sobre un cambio de estrategia, basada en la colaboración inédita de Lavítola con la justicia italiana, la joven abogada Marianna Febbrario ha referido a La Prensa que su cliente tiene novedades relevantes para el caso, aunque no ha detallado cuáles.
El principal intermediario entre Italia y Panamá lleva más de dos años y medio privado de libertad y en las últimas audiencias judiciales se le ha visto muy desmejorado físicamente. La Guardia de Finanzas del núcleo operativo de Nápoles le confiscó en julio bienes valorados en más de 4 millones de dólares.
El fiscal adjunto del Tribunal de Nápoles, Vincenzo Piscitelli, imputó al viejo amigo de Martinelli un nuevo delito de corrupción internacional en Panamá, basado en la sospecha de que el coste de la financiación de la construcción del hospital pediátrico de Veraguas era en realidad una coima para altos funcionarios del anterior ejecutivo panameño.
Según se desprende del sumario judicial, "la promesa de Impregilo de asumir los cargos económicos relativos a la realización del hospital pediátrico [de Veraguas] a cambio de la adjudicación de la obra del Metro de Panamá no era otra cosa que un modo enmascarado e indirecto para ofrecer al presidente [Ricardo] Martinelli, a través de un empresario estrechamente ligado a él [Rogelio Oruña], indebidas utilidades económicas”.
La próxima audiencia de este juicio está prevista para el 23 de octubre.
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