Tras permanecer 12 años prófugos, los exmiembros del Consejo de Seguridad Nacional (CSN) Ronny Rodríguez y William Pittí comparecerán hoy lunes a juicio por la presunta comisión del delito de peculado por la pérdida de equipos adquiridos por la administración del expresidente Ricardo Martinelli Berrocal (2009-2014) para efectuar escuchas telefónicas ilegales.
En diciembre de 2014 el Ministerio Público emitió una orden de arresto contra Ronny Rodríguez (alias Didier) y William Pittí (alias Guillermo), pero no fue sino hasta el pasado 26 de marzo cuando se entregaron a las autoridades y accedieron a presentarse a juicio.
El equipo fue comprado durante la administración de Martinelli a la empresa MLM Protección por un valor de $13.4 millones que, según la investigación del Ministerio Público, era operado por Rodríguez y Pittí en un cuarto del edificio 150 del CSN ubicado en Quarry Heights.

El equipo fue adquirido a través del extinto Fondo de Inversión Social (FIS), que en esa época estaba dirigido por Giacomo Tamburelli (fallecido), quien recibió una condena de 10 años de prisión por este caso.
En este proceso también fue condenado el exdirector de la Policía Nacional Gustavo Pérez, pero un fallo de la Sala Penal de la Corte revocó dicha sanción.
El caso
Tras la derrota del partido Cambio Democrático (CD), manejado por Martinelli, en las elecciones de mayo de 2014, un testigo protegido aseguró que Rodríguez y Pittí recibieron órdenes de desaparecer los equipos usados por el CSN para espiar a unas 150 personas que eran adversas al gobierno.
Los agentes Júbilo Graell y Javier Quiroz narraron en detalle toda la operación que implicó el traslado de la máquina desde el edificio 150 en Ancón —sede del CSN— hasta las oficinas del supermercado Super 99 de Monte Oscuro, y afirmaron que fue la última vez que vieron el equipo.

Graell y Quiroz declararon que su entonces jefe, Ronny Rodríguez —Didier—, les ordenó transportar el aparato, para lo cual usaron un vehículo que estaba a su disposición: una Toyota Hilux blanca.
Durante la investigación desarrollada por el Ministerio Público, nunca se pudieron recuperar los equipos que, según varios testigos, fueron usados para escuchar a dirigentes políticos, sindicalistas, miembros de la sociedad civil y estudiantes opositores al gobierno.
El próximo 29 de abril, Rodríguez y Pittí deberán enfrentar un segundo juicio, esta vez por los delitos contra la inviolabilidad del secreto y el derecho a la intimidad.
En este caso, el Juzgado Primero Liquidador fijó un edicto y notificó a los 15 querellantes sobre la fecha del juicio, para que comparezcan al proceso y sus abogados puedan presentar pruebas.
En el edicto No. 278, fijado el pasado 26 de marzo, el juzgado notificó al asesor presidencial Miguel Antonio Bernal; a la exdiputada Zulay Rodríguez y su esposo Álvaro Testa; al dirigente del Partido Revolucionario Democrático (PRD), Mitchell Doens; y al expresidente Ernesto Pérez Balladares.
En la lista de querellantes también figuran la secretaria general del PRD, Balbina Herrera; el también perredista Francisco Sánchez Cárdenas; Bernabé Pérez; el diputado del Partido Panameñista José Luis Varela; el ministro de Ambiente, Juan Carlos Navarro; el exdirector del CSN, Rolando López; la dirigente magisterial Yadira Pino; el abogado Rosendo Rivera; y el periodista Rubén Polanco.
Asimismo, aparecía el ministro de Comercio e Industrias, Julio Moltó, pero su abogado, Franklin Amaya, envió una nota al juzgado en la que asegura que el ministro no es parte de ese caso.
Moltó compareció como testigo de la Fiscalía en el juicio seguido al expresidente Martinelli por este caso, en el que fue declarado no culpable.

