El primero en romper moldes al hablar de los homosexuales fue el propio pontífice en julio de 2013 cuando pronunció el histórico: “¿quién soy yo para juzgar a los gais?”.
Desde entonces la iglesia católica europea está dando pasos de gigante en la apertura hacia la comunidad LGTB. El último viene de Alemania.
El presidente de la Conferencia Episcopal de ese país, Reinhard Marx, se comprometió el sábado a conceder la bendición de la Iglesia católica a parejas homosexuales “en casos aislados”.
“Debería alentarse que los sacerdotes y pastores den asistencia o consuelo en situaciones concretas”, señaló el purpurado durante una entrevista en la radio bávara B5 aktuell que precisó, no obstante, que debería ser la iglesia local de cada lugar y no la jerarquía católica en su conjunto, la responsable de analizar caso por caso.
“No hay una solución general. A mi modo de ver, eso no sería correcto porque así se trata de asistencia espiritual en casos aislados”, declaró en este sentido el arzobispo de Múnich y Freising que articuló esta respuesta tras ser preguntado por qué la Iglesia no siempre avanza cuando se trata de “demandas de algunos católicos sobre, por ejemplo, la ordenación de diaconisas, la bendición de parejas homosexuales o la abolición del celibato (sacerdotal) obligatorio”.
Así manifestó que, para él, la pregunta importante que debe realizarse es sobre cómo “la Iglesia puede enfrentar los desafíos planteados por las nuevas circunstancias de la vida hoy. Pero también por nuevas perspectivas, por supuesto”, particularmente con respecto a la atención pastoral.
