El destituido fiscal mexicano que investigaba el pago de presuntos sobornos de la constructora Odebrecht a la campaña del presidente Enrique Peña Nieto descartó este viernes 27 de octubre objetar su despido ante el Senado y volver a su cargo.
Santiago Nieto, quien fue despedido la semana pasada por la fiscalía general mexicana, dijo en una carta al Senado que retiró la objeción que había presentado a su destitución porque no existen condiciones "para que desarrolle las funciones" para las que fue designado.
Luego de ser despedido, Nieto había dicho que acudiría al Senado a objetar su despido, lo que generó una crisis entre las fuerzas políticas ya que la oposición considera que su salida es una maniobra para entorpecer la investigación sobre la presunta corrupción de Odebrecht en México.
El funcionario dijo este viernes que "no existen los consensos necesarios" para que pueda comparecer ante los senadores. Agregó que volver a su cargo "no abonará" a que el proceso electoral de 2018, en el que México renovará la presidencia, "transite por los mejores términos posibles".
Nieto había sido acusado por la fiscalía mexicana de violar el debido proceso y la presunción de inocencia tras ofrecer declaraciones a un diario local que sugerían que el excoordinador de la campaña presidencial de Peña Nieto, Emilio Lozoya, lo presionó para que declarara públicamente su inocencia a través de una carta.
Lozoya, un hombre muy cercano a Peña que también sirvió como director de la petrolera estatal Pemex, habría recibido 10 millones de dólares de Odebrecht a cambio de favorecer a la empresa en licitaciones, de acuerdo con el testimonio de un exejecutivo de la compañía ante la justicia brasileña.
Las confesiones ante la justicia de altos ejecutivos de Odebrecht han sacudido los círculos del poder y la política en América Latina, llevando incluso a la cárcel a expresidentes y altos funcionarios en países como Brasil, Perú y Colombia.
El exdirector de la petrolera mexicana investigado por Oderbrecht se dice inocente
Emilio Lozoya, exdirector de la empresa estatal Petróleos Mexicanos (Pemex), se declaró inocente el jueves ante la fiscalía mexicana de presuntamente haber recibido sobornos de la brasileña Odebrecht para desviarlos a la campaña del presidente Enrique Peña Nieto.
Lozoya declaró en la fiscalía especializada en delitos electorales (Fepade) para responder a una denuncia del izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD), según la cual habría inyectado en la campaña de 2012 dinero obtenido por sobornos de Odebrecht a cambio de promesas de darle contratos.
"Lo que mi cliente dijo es que es absolutamente inocente y niega todos los hechos que le imputa el PRD", dijo a la prensa su abogado Javier Coello al término de la audiencia de Lozoya, quien evadió a los medios.
Lozoya, cercano a Peña Nieto, ha sido señalado por la prensa brasileña de haber recibido en 2012, cuando México estaba inmerso en campaña electoral, 10 millones de dólares de Odebrecht.
Por el caso Lozoya, esta fiscalía se ha visto envuelta en una controversia por la destitución, ordenada la semana pasada por la Procuraduría General, de su titular, Santiago Nieto, señalado de violar el debido proceso al divulgar a un diario mexicano detalles de la investigación.
Según el diario Reforma, Nieto le habría declarado que Lozoya le envió una carta en la que le pidió que lo declarara inocente y le anexaba su currículo con su trayectoria en el gobierno y señalaba que es hijo de otro político de gran influencia en los 1990. Pero el ahora exfiscal dijo el miércoles a la cadena Televisa que la carta en realidad "no presiona a ninguna persona" y que lo que él destacó a Reforma fue que percibió en la misiva de Lozoya un planteamiento de que al ser "gran figura pública" podía gozar de impunidad.
