El presidente Donald Trump reveló el lunes la estrategia de seguridad nacional de su doctrina del "Estados Unidos primero", con una fuerte defensa de los intereses estadounidenses y señales contradictorias sobre China y Rusia.
"Con cada decisión y cada acción, ahora estamos poniendo a Estados Unidos primero", destacó durante una alocución en la que repasó los pilares de su enfoque y enfatizó el "regreso" del liderazgo de Estados Unidos.
Trump se refirió a las "potencias rivales, Rusia y China, que buscan desafiar la influencia, los valores y la riqueza estadounidenses", pero al mismo tiempo mostró su disposición a construir "grandes alianzas" con esos países. Como ejemplo, destacó la cooperación entre los servicios de inteligencia rusos y estadounidenses que recientemente permitieron, según Moscú, frustrar un proyecto de atentado en San Petersburgo.
"Fueron capaces de detener a estos terroristas sin pérdidas de vidas humanas", dijo Trump, al afirmar que "miles" podrían haber muerto. "Así es como debería funcionar", agregó, alabando el trabajo conjunto con su homólogo ruso, Vladimir Putin.
Las relaciones entre ambos son revisadas con lupa en Estados Unidos, donde el fiscal especial Robert Mueller está investigando una posible colusión entre miembros de la campaña y familiares de Trump con el Kremlin en las elecciones presidenciales de 2016. El tono conciliador de Trump fue muy diferente al combativo lenguaje de un documento de 68 páginas preparado por el gobierno como marco para la estrategia de seguridad nacional.
"Rusia apunta a debilitar la influencia de Estados Unidos en el mundo y separarnos de nuestros aliados y socios", señala el texto difundido por la Casa Blanca más temprano. En su discurso, Trump enumeró las cuatro prioridades "vitales" identificadas en el documento: proteger al pueblo, el territorio y la forma de vida estadounidense; promover la prosperidad; preservar la paz mediante la fuerza; e impulsar la influencia de Estados Unidos.
Trump dijo que "por primera vez" la estrategia estadounidense incluye un plan serio de defensa de la patria y, sin mencionar a México, subrayó la necesidad de construir un muro en la frontera sur del país, una de sus promesas insignia durante la campaña electoral. Además llamó a terminar con la migración "en cadena", que permite que la familia extendida de un inmigrante se le sume, y con los "horribles programas" de loterías de visas.
El documento distribuido por el gobierno insiste en la importancia de la competitividad económica de Estados Unidos, recalcando la determinación de luchar por intercambios equilibrados, en particular con China, definido como un país "competidor". "Hemos entrado en una nueva era de competencia", recalcó Trump.
